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Escuela CUID-ARTE OFM Health
Dra. · Salud Integrativa ODILE FERNÁNDEZ
Suplementación

Suplementos durante la quimioterapia: cuáles tomar y cuáles evitar

Durante la quimioterapia, «no tomar nada» puede ser un error: hay suplementos útiles, e incluso alguno que mejora el pronóstico. Cuáles sí y con cuáles cuidado.

Dra. Odile Fernández 8 min de lectura
Suplementos durante la quimioterapia rodeados de fruta, frutos secos, cúrcuma, salmón y brócoli, con una mujer en tratamiento
En este artículo
  1. 01 ¿Por qué «no tomar nada» durante la quimio puede ser un error?
  2. 02 ¿Qué suplementos pueden ayudar (y hasta mejorar el pronóstico)?
  3. 03 ¿Qué ayuda con los efectos secundarios de la quimio?
  4. 04 Ojo con los extractos de plantas, aunque sean «naturales»
  5. 05 ¿Y los antioxidantes en general?
  6. 06 La regla de oro: transparencia e información, no un «no» por defecto
  7. 07 ¿Es verdad que no debo tomar nada durante la quimioterapia?
  8. 08 ¿La vitamina D mejora la supervivencia en el cáncer?
  9. 09 ¿La melatonina sirve para algo más que para dormir?
  10. 10 ¿Los probióticos son seguros durante la quimioterapia?
  11. 11 ¿Para qué sirve la glutamina durante la quimio?
  12. 12 ¿Dónde puedo consultar si un suplemento interacciona con mi quimio?
  13. 13 ¿Tengo que dejar todos los suplementos durante la quimio?

Lo importante en 30 segundos

  • Durante la quimioterapia, «no tomar nada» suele ser un error: la cautela real son algunos extractos de plantas, no los suplementos en bloque.
  • Pueden ayudar (siempre con tu equipo): vitamina D (asociada a mejor supervivencia en los ensayos VITAL y SUNSHINE), omega-3, magnesio, melatonina (sueño y calidad de vida), jengibre (náuseas), glutamina (llagas o mucositis) y probióticos (diarrea).
  • Evita durante el tratamiento: la hierba de San Juan, el pomelo y la naranja amarga, el extracto de té verde a dosis altas y, nunca, el laetrilo o «vitamina B17».
  • Ojo con el magnesio: muchas veces no se mide ni se repone; pide que comprueben tus niveles.
  • Consulta las interacciones en About Herbs (Memorial Sloan Kettering) y comparte con tu oncólogo y tu farmacéutico todo lo que tomas.

Si te han dicho que durante la quimioterapia «no tomes nada», conviene matizarlo. Es un consejo habitual y bienintencionado para evitar interacciones, pero a rajatabla puede hacerte perder oportunidades: hay suplementos muy útiles, e incluso alguno que se asocia a una mejor supervivencia, como la vitamina D. La clave no es «nada» ni «todo», sino elegir bien y de la mano de tu equipo.

Me preguntáis muchísimo por esto, así que os lo cuento desde una mirada integrativa: con criterio, con rigor y sin miedos infundados.

¿Por qué «no tomar nada» durante la quimio puede ser un error?

La recomendación de no tomar nada nace de un buen motivo —evitar interacciones—, pero se queda corta. El problema real no son los suplementos en bloque, sino algunas interacciones concretas. Renunciar a todo significa, muchas veces, no corregir un déficit de vitamina D, no apoyar la calidad de vida o no aprovechar herramientas con respaldo. La medicina integrativa no sustituye a la quimioterapia: suma, con cabeza, para que el tratamiento funcione y tú lo lleves mejor.

Eso sí, hay un terreno donde conviene ir con pies de plomo: los extractos de plantas concentrados. Te lo cuento más abajo.

¿Qué suplementos pueden ayudar (y hasta mejorar el pronóstico)?

Siempre de forma individualizada y consensuada con tu equipo:

  • Vitamina D. Es la estrella, y su evidencia de supervivencia es cada vez más sólida. En el gran ensayo VITAL se asoció a menos cáncer avanzado y menos muertes por cáncer (sobre todo en personas con peso normal); en el ensayo SUNSHINE, añadir vitamina D a dosis altas a la quimio mejoró la supervivencia libre de progresión en cáncer colorrectal metastásico; y un metaanálisis en cáncer colorrectal apunta a un mejor pronóstico. El déficit es muy frecuente en cáncer: mide tus niveles y corrígelos si están bajos, con toma diaria (no megadosis puntuales).
  • Omega-3 (EPA y DHA). Las grasas omega-3 son de lo más útil durante el tratamiento: ayudan a mantener el peso y el apetito (caquexia), mejoran la calidad de vida y bajan la inflamación, y algunos ensayos sugieren que protegen frente a la neuropatía por taxanos (PubMed). Se toleran bien; coméntalo si tomas anticoagulantes.
  • Magnesio. Algunas quimioterapias, sobre todo el cisplatino, «lavan» el magnesio y pueden dañar el riñón. Reponerlo ayuda a proteger la función renal (PubMed). Sin embargo, muchas veces no se mide ni se repone de forma sistemática, y ahí se pierde una oportunidad: pregunta a tu equipo si conviene comprobar tus niveles y suplementarlo.
  • Melatonina. Una gran aliada del descanso y el bienestar. Mejora la calidad de vida y los síntomas y, sobre todo, el sueño, tan castigado en el tratamiento. Algunos metaanálisis junto a quimio o radio describen además menos fatiga e incluso mejor supervivencia a un año, aunque esa parte se apoya en estudios de menor calidad y conviene tomarla con prudencia. A dosis bajas y por la noche, es segura y muy útil.

Y, antes que ninguna cápsula, la base: una alimentación variada y rica en vegetales.

¿Qué ayuda con los efectos secundarios de la quimio?

Más allá del pronóstico, hay suplementos pensados para que lleves mejor el día a día:

  • Jengibre, para las náuseas. Como apoyo a los antieméticos, reduce las náuseas y los vómitos agudos (metaanálisis) y es muy fácil de tomar en infusión.
  • Glutamina, para las llagas de la boca. Este aminoácido reduce la incidencia y la gravedad de la mucositis —las llagas de boca y garganta— provocada por la quimio y la radio (metaanálisis) y ayuda a cuidar la barrera intestinal. En los ensayos no interfirió con el efecto de la quimioterapia. Ajusta la dosis con tu equipo.
  • Probióticos, para la diarrea. La diarrea por quimio o radioterapia es muy frecuente, y los probióticos han demostrado reducirla y aliviar también la mucositis (revisión Cochrane). Suelen tolerarse bien, con una cautela importante: si tienes las defensas muy bajas (neutropenia), inmunodepresión grave o un catéter venoso central, consúltalo antes, porque conviene elegir bien la cepa o evitarlos.

Ojo con los extractos de plantas, aunque sean «naturales»

Aquí está la principal cautela. Que una planta sea saludable no significa que su extracto concentrado sea inofensivo durante la quimio: muchos comparten la vía de eliminación de los fármacos (el citocromo CYP3A4 y la glicoproteína P) y pueden alterar sus niveles. Algunos casos a tener muy presentes:

  • Hierba de San Juan (hipérico). El ejemplo más claro: baja los niveles de muchos quimioterápicos, como el irinotecán o el imatinib. Está contraindicada durante la quimio.
  • Pomelo y naranja amarga. Inhiben el CYP3A4 y descontrolan los niveles del fármaco. Mejor evitarlos mientras dure el tratamiento.
  • Té verde en extracto a dosis altas. Una taza de té es otra cosa; el extracto concentrado puede interaccionar y sobrecargar el hígado.
  • Productos «détox», megadosis y, sobre todo, el laetrilo o «vitamina B17»: nunca. No curan, no son seguros y pueden ser tóxicos.

¿Cómo saber si tu suplemento interacciona? Una herramienta estupenda, gratuita y rigurosa es la base de datos About Herbs del Memorial Sloan Kettering: puedes buscar cada planta o suplemento y consultar sus interacciones. Y, sobre todo, pregúntale a tu oncólogo y a tu farmacéutico.

¿Y los antioxidantes en general?

No confundas el plato con la cápsula. Los antioxidantes de los alimentos —verduras, fruta, especias como la cúrcuma, aceite de oliva— son bienvenidos y forman parte de comer bien durante el tratamiento. Lo que genera debate es tomar antioxidantes aislados y en megadosis justo durante la quimio o la radio. Por eso la cúrcuma como especia en la comida, fenomenal; en cápsulas concentradas, mejor consultarlo con tu equipo.

La regla de oro: transparencia e información, no un «no» por defecto

Si te quedas con una sola idea, que sea esta: comparte siempre con tu oncólogo y con tu farmacéutico la lista completa de lo que tomas, plantas e infusiones incluidas. La transparencia es lo que permite detectar una interacción de verdad importante —como la de la hierba de San Juan— y ajustar lo que haga falta.

Ahora bien, muchos oncólogos responden con un «no tomes nada» por sistema. Es comprensible —su prioridad es no interferir con el tratamiento—, pero ese «nada» por defecto no significa que todos los suplementos estén descartados. Si te interesa la mirada integrativa, busca acompañamiento informado: un farmacéutico, un profesional de oncología integrativa o recursos fiables como About Herbs. No se trata de ir por libre ni de enfrentarse a nadie, sino de decidir con información y sumando miradas.

Si quieres ir preparada, te dejo también mis consejos para el día de la quimio.

¿Es verdad que no debo tomar nada durante la quimioterapia?

No exactamente. La recomendación busca evitar interacciones, pero «nada» es demasiado rígido. Hay suplementos útiles —vitamina D si hay déficit, omega-3, magnesio, melatonina para dormir, jengibre para las náuseas, glutamina para las llagas o probióticos para la diarrea— que, bien indicados, suman. La cautela real son los extractos de plantas concentrados y ciertas interacciones, no los suplementos en bloque.

¿La vitamina D mejora la supervivencia en el cáncer?

Es lo más prometedor. En el ensayo VITAL se asoció a menos cáncer avanzado y menos muertes por cáncer; en el ensayo SUNSHINE mejoró la supervivencia libre de progresión en cáncer colorrectal metastásico, y los metaanálisis en colorrectal apuntan en la misma dirección. No es una cura ni una garantía, pero sí una buena razón para medir tus niveles y corregir el déficit con toma diaria y bajo control.

¿La melatonina sirve para algo más que para dormir?

Sí. Su efecto más sólido es mejorar el sueño y la calidad de vida durante el tratamiento. Algunos ensayos sugieren además menos fatiga e incluso mejor supervivencia a un año junto a la quimio o la radio, pero esos datos son de menor calidad, así que no conviene presentarla como un tratamiento del cáncer. Como ayuda para descansar mejor, a dosis bajas y con tu equipo, es muy razonable.

¿Los probióticos son seguros durante la quimioterapia?

En general sí, y además ayudan con la diarrea y la mucositis del tratamiento. La excepción importante es cuando las defensas están muy bajas (neutropenia), hay inmunodepresión grave o un catéter venoso central: en esos casos las bacterias del probiótico podrían pasar a la sangre, así que conviene elegir bien la cepa o evitarlos, y consultarlo siempre con tu equipo.

¿Para qué sirve la glutamina durante la quimio?

La glutamina es un aminoácido que ayuda sobre todo con la mucositis: las molestas llagas de boca y garganta que provocan algunas quimioterapias y la radioterapia. También cuida la barrera intestinal y, en los estudios, no interfirió con el efecto del tratamiento. Ajusta la dosis y el momento con tu equipo.

¿Dónde puedo consultar si un suplemento interacciona con mi quimio?

En la base de datos About Herbs del Memorial Sloan Kettering, gratuita y muy fiable, donde cada planta o suplemento tiene su ficha de interacciones. Es un buen punto de partida, pero la última palabra la tienen tu oncólogo y tu farmacéutico hospitalario, que conocen tu tratamiento concreto.

¿Tengo que dejar todos los suplementos durante la quimio?

No necesariamente. Algunos se mantienen, otros se ajustan y otros se suspenden. La diferencia no la marca que sean «naturales», sino la interacción concreta con tu tratamiento. Por eso la decisión es siempre individual y se toma con tu equipo médico, nunca por tu cuenta ni por lo que le funcionó a otra persona.

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