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Escuela CUID-ARTE OFM Health
Dra. · Salud Integrativa ODILE FERNÁNDEZ
Alimentación Saludable

Claves para seguir una dieta anticáncer: guía práctica

Guía práctica de alimentación anticáncer: qué alimentos priorizar (crucíferas, cúrcuma, frutos rojos, té verde) y cuáles reducir para cuidarte cada día.

Dra. Odile Fernández Actualizado el 5 min de lectura
Bodegón de alimentos anticáncer — verduras crucíferas, frutos rojos, cúrcuma, frutos secos y té verde
En este artículo
  1. 01 Alimentos anticáncer para tomar con regularidad
  2. 02 Qué conviene reducir o evitar
  3. 03 ¿Existe una “dieta que cure el cáncer”?
  4. 04 ¿El azúcar “alimenta” el cáncer?
  5. 05 ¿Puedo tomar una copa de vino por el resveratrol?
  6. 06 ¿Tengo que comprar todo ecológico?

La alimentación es una de las herramientas de prevención que sí está en tu mano. Ningún alimento cura el cáncer por sí solo, pero un patrón rico en verduras, legumbres, frutas, especias y grasas saludables —y bajo en ultraprocesados, azúcar y alcohol— se asocia a menor riesgo y ayuda a sobrellevar mejor el tratamiento. Esta es mi guía práctica para llevarlo al día a día.

Cada persona es única y la alimentación debe adaptarse a sus circunstancias y a lo que indique tu equipo médico, pero existe una base común de alimentos que conviene priorizar y otros que conviene reducir.

Alimentos anticáncer para tomar con regularidad

  • Algas (nori, wakame, kombu, dulse, espagueti de mar). Aportan fucoxantina y fucoidano —compuestos que se investigan por su efecto sobre las células tumorales— y son muy ricas en minerales como el calcio. El kombu, además, ablanda las legumbres al cocerlas.
  • Setas (shiitake, maitake, champiñón del sol, champiñón). Ricas en lentinano y betaglucanos, compuestos que ayudan a modular el sistema inmunitario.
  • Semillas de lino recién molidas. Fuente de omega 3 vegetal y de lignanos, con efecto antiinflamatorio. Unas 2 cucharadas al día, añadidas al yogur, la sopa o el batido (molidas, para asimilarlas).
  • Cúrcuma. Su curcumina es un potente antiinflamatorio; para absorberla mejor, combínala con aceite de oliva y una pizca de pimienta negra. Alrededor de 1 cucharadita al día.
  • Jengibre. Efecto antiinflamatorio similar; mejor fresco. Además alivia las náuseas.
  • Hierbas aromáticas (tomillo, orégano, albahaca, romero, menta, comino, anís, clavo, canela). Concentran antioxidantes y dan sabor sin necesidad de sal.
  • Apiáceas (apio, perejil, cilantro, zanahoria, chirivía). Aportan antioxidantes y compuestos antiinflamatorios.
  • Fermentados y probióticos (kéfir, chucrut, yogur). Cuidan la microbiota intestinal, clave para la inmunidad.
  • Crucíferas (brócoli, col, coliflor, lombarda, coles de Bruselas). Ricas en glucosinolatos, de los que derivan compuestos muy estudiados frente al cáncer. Mejor al vapor breve o crudas.
  • Ajo y cebolla (sobre todo la cebolla roja). Aportan compuestos azufrados y quercetina, con efecto antioxidante y antiinflamatorio.
  • Tomate. Su licopeno se absorbe mejor cocinado y con aceite de oliva (en salsa o asado).
  • Verduras de hoja verde. Antioxidantes, vitamina C, minerales y clorofila.
  • Legumbres (lentejas, garbanzos, judías, guisantes). Fibra, proteína vegetal e inhibidores de proteasas.
  • Té verde, sobre todo la variedad sencha. Rico en EGCG; unas 2-3 tazas al día.
  • Aceitunas y aceite de oliva virgen extra. Grasa saludable y antioxidantes; con moderación porque es calórico.
  • Frutos secos y semillas (nueces, almendras, avellanas, girasol, calabaza, sésamo). Vitamina E, magnesio, selenio, zinc y, en las nueces, omega 3. Un puñado al día.
  • Chocolate negro 85%. Polifenoles antioxidantes; unos 20 g al día.
  • Frutos rojos y del bosque (arándanos, moras, frambuesas, fresas, cerezas). Ricos en antocianos y ácido elágico. Ver: los frutos rojos en la lucha contra el cáncer.
  • Granada, manzana roja y cítricos (naranja, mandarina, limón, pomelo). Aportan polifenoles, quercetina y vitamina C.
  • Vitamina D. Se sintetiza con la exposición solar (unos 15-20 min al día) y es difícil de obtener solo con la dieta; muchas personas necesitan suplementarla. Pídele a tu médico que valore tus niveles.

Siempre que puedas, elige alimentos de temporada y de producción ecológica, y cocínalos crudos, al vapor o cocidos. Evita las frituras y el exceso de temperatura.

Qué conviene reducir o evitar

  • Carnes rojas y, sobre todo, procesadas (embutidos, ahumados): la OMS clasifica la carne procesada como cancerígena. Redúcelas al mínimo.
  • Ultraprocesados con aditivos, grasas de mala calidad y mucha sal.
  • Azúcar y harinas refinadas. El exceso de azúcar favorece el sobrepeso y la resistencia a la insulina, factores ligados a varios tipos de cáncer. Reduce el azúcar libre y el pan blanco y la bollería industrial; si endulzas, mejor con un poco de fruta o estevia (el sirope de ágave y la miel siguen siendo azúcar, úsalos de forma testimonial).
  • Alcohol. El alcohol es un cancerígeno reconocido y no existe un nivel de consumo seguro; lo ideal es evitarlo. El resveratrol que se atribuye al vino tinto está también en las uvas negras y los frutos rojos, sin necesidad de beber alcohol.
  • Tabaco y bebidas azucaradas/gaseosas.

¿Existe una “dieta que cure el cáncer”?

No. Ningún alimento ni dieta cura el cáncer, y desconfía de quien lo prometa. Lo que sí demuestra la evidencia es que un patrón alimentario saludable —tipo mediterráneo, con abundancia de vegetales y bajo en ultraprocesados, azúcar y alcohol— reduce el riesgo de varios tumores y ayuda a tolerar mejor los tratamientos. La alimentación acompaña y suma a la oncología convencional; nunca la sustituye.

¿El azúcar “alimenta” el cáncer?

Es una simplificación. Todas las células usan glucosa, también las sanas, así que eliminar el azúcar no “mata” el tumor. Lo que sí ocurre es que un consumo alto de azúcar y ultraprocesados favorece el sobrepeso y la resistencia a la insulina, y la obesidad sí es un factor de riesgo claro de cáncer. Por eso conviene reducir el azúcar libre, no por un efecto mágico directo.

¿Puedo tomar una copa de vino por el resveratrol?

Mejor no. Aunque el resveratrol de la uva se ha estudiado mucho, hoy sabemos que el alcohol es un cancerígeno del grupo 1 y que no hay una cantidad segura. El beneficio antioxidante lo consigues comiendo uvas negras, granada o frutos rojos. Si en algún momento tomas alcohol, que sea algo excepcional y mínimo.

¿Tengo que comprar todo ecológico?

No es imprescindible. Lo más importante es comer muchos vegetales, legumbres y fruta, vengan de donde vengan: el beneficio de comerlos supera con creces el riesgo de los residuos de pesticidas. Si tu presupuesto lo permite, prioriza ecológico en los alimentos de piel fina que se comen enteros; lava bien el resto.

Si quieres una guía completa para llevar todo esto a tu día a día —incluida la alimentación para paliar los efectos secundarios del tratamiento, el ejercicio y el bienestar emocional—, lo desarrollo a fondo en mi libro Guía práctica para una alimentación y vida anticáncer.

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