¿Cómo crear un ambiente hostil para las células cancerosas?
Os copio un texto muy interesante escrito por el Doctor Mercola. El Dr. Mercola es médico naturista y director de la Clínica de Salud Óptima (EEUU)…
Nota editorial (actualización 2026): Este artículo reproduce un texto del Dr. Joseph Mercola, una fuente de divulgación alternativa señalada en numerosas ocasiones por difundir afirmaciones médicas sin respaldo científico. Hemos eliminado de esta reproducción histórica las afirmaciones más peligrosas —en particular, la idea de que “la quimioterapia generalmente no cura el cáncer ni alarga la vida”— porque son inexactas y podrían llevar a alguien a rechazar un tratamiento eficaz: hoy la quimioterapia cura la gran mayoría de los cánceres testiculares no seminomatosos (~90-95%), la mayoría de los linfomas de Hodgkin y más del 90% de las leucemias linfoblásticas agudas infantiles, entre otros, y aporta beneficios reales de supervivencia en muchos más tumores. También hemos retirado un protocolo de autodosificación de cúrcuma para “tratar” el cáncer, una estadística atribuida falsamente al CDC, y la mención a la “Nueva Medicina Alemana”, un marco pseudomédico sin base científica con muertes de pacientes documentadas por rechazo de tratamiento eficaz. Mantenemos la parte del artículo dedicada al interés de la investigación preclínica sobre la cúrcuma y a los hábitos de vida saludables, con las matizaciones necesarias. La medicina integrativa suma; nunca debe sustituir al tratamiento oncológico pautado por tu equipo médico.
Os copio un texto sobre la cúrcuma y la epigenética escrito por el Dr. Mercola, médico osteópata y creador de la web mercola.com, una de las páginas de salud alternativa más visitadas, aunque también señalada en numerosas ocasiones por difundir afirmaciones médicas sin respaldo científico.
Las células cancerosas no pueden progresar sin esto
Dr. Mercola — artículo original de junio de 2011
No hace mucho tiempo, investigadores de la Universidad de Texas MD Anderson Cancer Center publicaron un estudio científico sobre su nutriente favorito contra el cáncer: la curcumina. La curcumina, junto con otros varios nutrientes, es de interés por cómo actúa de forma diferente sobre células sanas y células con cáncer en modelos de laboratorio.
De acuerdo con Wellness Resources, así es como los investigadores explicaron su interés por la curcumina:
…La curcumina (diferuloylmethane)… es uno de los agentes quimiopreventivos más estudiados en investigación preclínica… Se ha investigado ampliamente cómo ejerce su actividad anticáncer en modelos de laboratorio, y se han descrito varios mecanismos de acción… la curcumina ejerce sus actividades biológicas a través de su modulación epigenética.
En otras palabras, en estos estudios de laboratorio la curcumina modifica la regulación del ADN de células cancerosas cultivadas. De hecho, la curcumina no solo influye en la configuración epigenética, también parece intervenir en varios pasos de cómo se expresan los genes.
Comentarios del Dr. Mercola
El papel de la epigenética en la salud y las enfermedades es cada vez más estudiado. La creencia convencional ha sido que los genes controlan su propia expresión y por lo tanto son la causa directa de ciertas enfermedades.
Pero los genes no son completamente auto-reguladores. Tener “genes de riesgo” no significa que su portador esté condenado a un destino inevitable: son un plano que se expresa de forma distinta según el entorno del organismo, incluyendo la alimentación, la exposición a sustancias tóxicas, y también pensamientos y emociones.
El poder de la alimentación
Como resultado de estos hallazgos, la investigación está explorando cada vez más el papel de una buena nutrición para mejorar la salud y ayudar a prevenir enfermedades crónicas. La prevención, e incluso el acompañamiento del tratamiento de algunas enfermedades, puede beneficiarse de modificar la alimentación y el estilo de vida.
Parte de la explicación de por qué la alimentación puede influir en enfermedades como el cáncer tiene que ver con un proceso biológico llamado angiogénesis: el proceso que el organismo utiliza para construir vasos sanguíneos. Las células cancerosas, como el resto de células del cuerpo, necesitan el oxígeno y los nutrientes que aportan los capilares para crecer.
La mayoría de nosotros tenemos agrupaciones microscópicas de células con alteraciones en el cuerpo en algún momento de la vida. Que lleguen a desarrollarse o no depende, entre otros factores, de si consiguen o no su propio suministro de sangre.
La naturaleza nos ha dado alimentos y hierbas con compuestos estudiados por su posible efecto inhibidor de la angiogénesis excesiva. Se ha escrito sobre otros alimentos con influencia epigenética estudiada, como el brócoli y el resveratrol, pero muchos investigadores consideran que la curcumina de la cúrcuma es de las más estudiadas en este campo.
Curcumina: uno de los compuestos vegetales más estudiados frente al cáncer en el laboratorio
Las influencias del entorno que pueden dañar o alterar la expresión genética y favorecer la proliferación de células con cáncer incluyen:
- Deficiencias nutricionales y desequilibrios hormonales
- Toxinas y contaminación
- Infecciones crónicas
- Estrés crónico
- Inflamación crónica
- Daño por radicales libres
- Conflictos emocionales no resueltos
La curcumina es uno de los compuestos vegetales con más literatura de investigación preclínica publicada en relación con el cáncer. Los investigadores han descrito que puede afectar a múltiples rutas dentro de la célula. En estudios de laboratorio y con animales, se ha descrito que la curcumina puede:
- Inhibir la proliferación de células tumorales cultivadas
- Disminuir marcadores de inflamación
- Inhibir la transformación de células normales a tumorales en modelos experimentales
- Inhibir la síntesis de ciertas proteínas implicadas en la formación de tumores
- Favorecer mecanismos de muerte celular programada en células cancerosas cultivadas
- Inhibir el desarrollo de nuevos vasos sanguíneos (angiogénesis) en modelos experimentales
Por ejemplo, un estudio de 2005 en Biochemical Pharmacology encontró que la curcumina podía frenar la propagación de células de cáncer de mama hacia el pulmón en ratones. El investigador principal de ese estudio, Bharat Aggarwal (MD Anderson), fue años más tarde protagonista de un caso de mala conducta científica: más de 30 artículos de su laboratorio, incluidos varios sobre curcumina, han sido retractados por manipulación de datos, lo que resta fiabilidad a parte de esta línea de investigación y es importante tenerlo en cuenta al valorar estas citas.
Otro estudio también descubrió que la curcumina inhibe la activación del NF-kappaB, una molécula reguladora relacionada con la producción de moléculas inflamatorias (como el TNF, la COX-2 y la IL-6).
Otros efectos de la curcumina estudiados en investigación
El interés por la curcumina en los últimos años ha llevado a estudiarla en muchos contextos. Según estudios preclínicos y algunos ensayos clínicos pequeños, se ha explorado su posible papel para:
- Modular los niveles de colesterol
- Reducir la oxidación de las lipoproteínas de baja densidad
- Modular la agregación plaquetaria
- Apoyar el manejo de síntomas asociados a la diabetes tipo 2, la artritis reumatoide o la esclerosis múltiple, como coadyuvante
- Favorecer la cicatrización de heridas
- Proteger frente al daño hepático
Se trata de hallazgos de investigación preliminar, no de tratamientos probados o sustitutivos de la atención médica: incorporar la cúrcuma como especia en la dieta habitual es seguro, pero cualquier suplemento concentrado de curcumina en dosis altas debe consultarse con tu equipo médico, especialmente si sigues tratamiento oncológico o tomas anticoagulantes, ya que puede interactuar con la medicación.
La vitamina D es otro nutriente de gran interés en la investigación sobre cáncer, con numerosos estudios observacionales y preclínicos que exploran su papel. Si tienes cáncer, coméntalo con tu equipo médico: ellos pueden valorar tus niveles de vitamina D y, si hace falta, indicarte una suplementación adecuada a tu caso.
Estrategias de estilo de vida que pueden ayudar a reducir el riesgo de cáncer
Estas son algunas estrategias que, según la investigación, se asocian a un menor riesgo de cáncer y otras enfermedades crónicas:
- Reducir los alimentos ultraprocesados y el exceso de azúcares añadidos.
- Cuidar los niveles de vitamina D mediante una exposición solar razonable, y valorar con tu médico una suplementación si hace falta.
- Cuidar el control de la glucosa y la insulina, en gran parte consecuencia natural de reducir azúcares y procesados.
- Cuidar la relación entre ácidos grasos omega-3 y omega-6, con pescado azul o aceite de pescado de calidad y moderando los aceites vegetales muy refinados.
- Hacer ejercicio con regularidad.
- Dormir lo suficiente.
- Reducir la exposición a tóxicos ambientales, como pesticidas o limpiadores químicos agresivos.
- Limitar la exposición a las radiofrecuencias de los móviles cuando sea razonable hacerlo. El 31 de mayo de 2011, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), de la Organización Mundial de la Salud, clasificó los campos de radiofrecuencia como “posiblemente carcinógenos para los seres humanos” (grupo 2B).
- Moderar las frituras y los fritos a altas temperaturas; preferir cocciones al vapor o hervido.
- Cuidar la salud emocional: busca apoyo psicológico profesional si lo necesitas, y no te enfrentes solo o sola a los momentos difíciles.
- Incluir una parte de alimentos crudos en la dieta habitual.