Compota de manzana sin azúcar para días de náuseas
Esta receta es muy recomendable para aquellas personas que presenten poco apetito ya sea porque tengan nauseas o tengan el aparato digestivo irritado por efec…
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Cuando el apetito flojea —por náuseas, por el estómago revuelto de la quimioterapia o simplemente por un día regular—, una compota de manzana templada lo arregla casi todo. Sin azúcar, suave y reconfortante.
¿Para quién es ideal?
La recomiendo especialmente a personas con poco apetito, náuseas o el aparato digestivo irritado por efecto de la quimio… aunque, sinceramente, es deliciosa para cualquiera. Sirve como postre, para acompañar carnes (en Alemania es habitual) o como base de tartas.
Ingredientes (para 1-2 personas)
- 2 manzanas reineta maduras
- 25 g de sirope de agave
- Canela
- 150 ml de agua o zumo de manzana
- El zumo de 1 limón
Preparación
- Pelamos las manzanas, les quitamos el corazón, las cortamos en láminas y las rociamos con el zumo de limón.
- En un cazo hervimos el agua junto al sirope.
- Añadimos las manzanas laminadas, la canela y el zumo de limón a fuego muy suave. Cuando empiecen a soltar su jugo, tapamos y dejamos cocer unos 15 minutos.
- Destapamos para que pierda el exceso de líquido y quede melosa.
¿Por qué es tan recomendable?
- La manzana cocida es rica en pectina, una fibra suave que sienta bien al intestino.
- No lleva azúcar añadido: todo el dulzor viene de la fruta y un poco de agave.
- Es de fácil digestión, perfecta para días de poco apetito o molestias digestivas.
Un truco: prepárala en mayor cantidad y congélala en raciones; así siempre tendrás un postre sano y reconfortante a mano. Una pizca de canela extra al servir la hace irresistible.
Variaciones y consejos
- Otras frutas: combina muy bien con pera, membrillo o un puñado de frutos rojos.
- Textura a tu gusto: tritúrala para una compota fina o déjala con trozos si la prefieres rústica.
- Mil usos: rellena tartas, corona el yogur o el porridge, o sirve como puré dulce para los más peques.
Una pizca de vainilla o de jengibre rallado le da un giro delicioso.