Saltar al contenido
Escuela CUID-ARTE OFM Health
Dra. · Salud Integrativa ODILE FERNÁNDEZ
Alimentación Saludable

El Licopeno del tomate y su relación con el cáncer.

El tomate es un gran aliado anticáncer gracias al licopeno: un estudio de Harvard lo asocia a menos riesgo de cáncer de próstata, sobre todo cocinado.

Actualizado el 3 min de lectura
Tomates rojos maduros, ricos en licopeno

Lo importante en 30 segundos

  • El tomate destaca por su licopeno, el pigmento que le da el color rojo y que actúa como antioxidante frente al estrés oxidativo de los radicales libres.
  • Un estudio de Harvard con más de 47.000 hombres asoció el consumo de salsa de tomate (2 o más raciones semanales) a un 23% menos de riesgo de cáncer de próstata, llegando hasta un 35% menos en los tumores más agresivos.
  • El licopeno se absorbe mucho mejor cocinado y con aceite de oliva (salsa, concentrado) que crudo, porque el calor rompe las paredes celulares y la grasa facilita su absorción.
  • Los tomates más maduros y los de pera y Raf son los más ricos en licopeno; los de invernadero y los madurados en almacén tienen menos.
  • El tomate también aporta vitamina C, A, hierro y flavonoides como la quercetina, otro motivo para sumarlo a tu dieta a diario.

El Licopeno del tomate y su relación con el cáncer.

El tomate es un gran aliado anticáncer. Su alto consumo resulta muy apropiado por su contenido en vitamina C, carotenoides, flavonoides, minerales y ácido fólico. Su bajo nivel de grasas y muy baja cantidad de proteínas lo hacen apropiado para cualquier dieta. Entre todas las sustancias que contiene el tomate, la más relacionada con el cáncer es el Licopeno.

El tomate es rico en licopeno, que es un pigmento vegetal que aporta el color rojo característico al tomate. También está presente en la sandía, aunque en menor cantidad.

¿Por qué es tan importante el Licopeno?

El licopeno posee propiedades antioxidantes, y actúa protegiendo a las células humanas del estrés oxidativo, producido por la acción de los radicales libres, que son uno de los principales responsables del cáncer. Además, se ha estudiado su papel en la modulación de las moléculas responsables de la regulación del ciclo celular, un mecanismo de interés en la investigación oncológica.

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Harvard, con más de 47.000 hombres (Health Professionals Follow-up Study), encontró que un mayor consumo de licopeno se asociaba a un 16% menos de riesgo de cáncer de próstata, y que tomar 2 o más raciones semanales de salsa de tomate se asociaba a un 23% menos de riesgo, llegando hasta un 35% menos en los tumores más agresivos.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11880478

¿Tienen todos los tomates la misma cantidad de licopeno?

El Licopeno del tomate y su relación con el cáncer.

Cuanto más maduro está un tomate mayor cantidad de licopeno tendrá. Los tomates de pera y los Raf son los más ricos en licopeno. El contenido de licopeno es menor en los tomates cultivados en invernadero, en cualquier estación, que en los tomates producidos al aire libre durante el verano, así como también el contenido de licopeno es menor en frutos que se recolectan verdes y maduran en almacén en comparación con los frutos madurados en una tomatera.

La facilidad con la que incorporamos el licopeno a nuestro organismo, es decir, su biodisponibilidad, es diferente según la forma en que lo consumamos, así por ejemplo cuando se toma con aceite de oliva se facilita su absorción. Las investigaciones confirman que la absorción intestinal del licopeno es mucho mejor (hasta 2,5 veces más) si se consume calentado, como en las salsas, que como fruta natural o zumo, debido a que el licopeno se absorbe mejor a través de las grasas y aceites por su liposolubilidad y a que, con temperaturas altas, se rompen las paredes celulares del fruto, que son las que dificultan la absorción del licopeno. Dónde más licopeno encontramos es en el concentrado de tomate y en la salsa. Si se cocina a más de 100 grados el contenido en licopeno de la salsa resultante es mayor.

Además el tomate es rico en vitamina A y C, y hierro. La vitamina C en parte se pierde al cocinar el tomate pues es termosensible.

También contienen flavonoides tipo quercetina y naringenina, y ácidos cinámicos tipo clorogénico, cafeico y p-cumárico, compuestos de interés en la prevención del cáncer. Estos compuestos también aumentan al someterlo a altas temperaturas.

Por tanto, la actividad antioxidante del tomate aumenta al cocinarlo… concluyendo… ¡necesitamos ponerle salsa de tomate con aceite de oliva a nuestra vida!

Para más información:

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21335507

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21334870

Regalo de bienvenida

Suscríbete y te regalo mi ebook «Come rico, vive sano».

Recetas sencillas y saludables para toda la familia, gratis al apuntarte. Y cada domingo, un correo con ciencia para cuidarte mejor. Sin ruido.

Únete a más de 500.000 lectores · +1 millón en redes

Sin spam. Cancela cuando quieras.

Empieza a escribir para buscar.