La agricultura ecológica en España y la salud
España es hoy líder europeo en superficie de cultivo ecológico, con casi 3 millones de hectáreas, aunque el consumo interno sigue siendo bajo. Te contamos.
España es hoy el país líder de la Unión Europea en superficie de cultivo ecológico, aunque el consumo interno de estos productos sigue siendo bajo.
Lo importante en 30 segundos
- Los alimentos ecológicos se cultivan sin pesticidas, antibióticos, fertilizantes sintéticos ni transgénicos, por lo que evitan residuos que a largo plazo pueden dañar el organismo.
- Algunos estudios encuentran niveles algo más altos de ciertos antioxidantes en los alimentos ecológicos, aunque la evidencia sobre una superioridad nutricional general (vitaminas, minerales, proteína) es más limitada de lo que se suele afirmar.
- Son más respetuosos con el medio ambiente y el bienestar animal, y conservan bien el sabor original de cada alimento.
- España es el país líder de la Unión Europea en superficie ecológica (casi 3 millones de hectáreas en 2023), pero la mayor parte se exporta y el consumo interno apenas supera el 3% del gasto en alimentación.
España cuenta con una superficie agraria de explotación ecológica de casi 3 millones de hectáreas (2.991.881 ha en 2023, un 12% más que el año anterior), lo que la convierte en el país líder de la Unión Europea en superficie ecológica —por delante de Francia e Italia— y en el sexto del mundo. Andalucía sigue siendo, con diferencia, la primera comunidad autónoma en superficie ecológica, con cerca de 1,5 millones de hectáreas, aproximadamente la mitad del total nacional. Por tipo de cultivo, los frutos secos son ya la categoría con más superficie (310.096 ha), seguidos del olivar (292.868 ha), los cereales para grano (261.924 ha) y el viñedo (166.285 ha).
A pesar de este liderazgo en producción, buena parte de la cosecha ecológica española se sigue exportando —sobre todo a otros países europeos—, mientras que el consumo interno, aunque ha crecido con los años, sigue siendo modesto: en 2023 el gasto en productos ecológicos representó en torno al 3,3% del gasto total en alimentación de los hogares españoles, con un gasto medio de 56,63 € por persona al año.
Según un estudio del entonces Ministerio de Agricultura (MAPA) sobre “La Agricultura Ecológica en España”, aunque un 72,5% de la población española ha oído hablar de los alimentos de origen ecológico, todavía existe un alto porcentaje (62,1%) de ciudadanos que no los consume. El desconocimiento es la causa principal (33,3%), seguida de otras razones como que no se encuentran con facilidad (31,3%) o tienen un precio superior (28,1%). Los principales motivos por los que se consumen radican en que son más saludables (62,7%), tienen mejor sabor (37,2%), por su calidad (26,2%) y por conciencia agroambiental (6,9%).
10 buenas razones para consumir productos ecológicos
1. Porque son saludables
Los productos ecológicos son más saludables ya que están libres de residuos procedentes de pesticidas, antibióticos, fertilizantes sintéticos, aditivos y conservantes, muchos de ellos utilizados en la agricultura convencional para eliminar insectos o plagas y combatir enfermedades, y que a medio o largo plazo pueden dañar nuestro organismo.
En cuanto a su valor nutricional, algunos estudios (como el metaanálisis de Barański y cols., 2014) encuentran niveles algo más altos de determinados antioxidantes en los productos ecológicos. Sin embargo, otras revisiones amplias, como el metaanálisis de Smith-Spangler y cols. (Stanford, 2012), no hallaron diferencias generales significativas en vitaminas, minerales o proteínas entre alimentos ecológicos y convencionales. Es un tema de investigación activo, y conviene no presentar la superioridad nutricional del producto ecológico como un hecho absoluto.
2. Porque no contienen aditivos sintéticos
Los alimentos ecológicos no contienen aditivos de síntesis, cuyo consumo excesivo se ha relacionado en algunos estudios con distintos problemas de salud. Los productos ecológicos, cultivados sin el uso de agroquímicos y respetando los ritmos naturales, no necesitan estos aditivos para su conservación.
3. Porque no contienen pesticidas
Centenares de pesticidas químicos son utilizados habitualmente en la agricultura convencional, lo que provoca que restos de residuos de pesticidas aparezcan en los alimentos que ingerimos diariamente. Diferentes estudios toxicológicos han estudiado la relación entre la exposición a pesticidas y ciertas patologías, entre ellas algunos tipos de cáncer, alergias y asma —sobre todo en quienes los manipulan profesionalmente—.
El uso de pesticidas también es perjudicial para la salud del trabajador agrícola, un problema serio especialmente en países en desarrollo, donde el uso de pesticidas está poco regulado.
A su vez, la utilización de estas sustancias daña el medio ambiente y conlleva un coste adicional a la sociedad, ya que esta debe eliminar los residuos que los pesticidas dejan en la naturaleza.
4. Porque no contienen organismos genéticamente modificados
En la agricultura ecológica no se autorizan los organismos genéticamente modificados (OGM). El cultivo de OGM es un tema todavía debatido: no hay evidencia sólida de que los alimentos transgénicos autorizados sean perjudiciales para la salud humana, pero sí existe preocupación por sus efectos en la biodiversidad agrícola y el medio ambiente, así como por la uniformidad genética que puede favorecer.
5. Porque no contienen antibióticos
En la actualidad existe una preocupación sobre el creciente uso de antibióticos en la ganadería tradicional y su relación con el aumento de resistencias bacterianas, un problema de salud pública reconocido por la OMS.
El reglamento europeo prohíbe el uso preventivo de antibióticos en la ganadería ecológica, hecho que beneficia la salud de los consumidores. El tratamiento veterinario que se dispensa al ganado, salvo excepciones muy tipificadas, se orienta a la prevención mediante buenas condiciones de manejo, evitando la administración rutinaria de antibióticos, tranquilizantes u hormonas.
6. Porque son sostenibles con el medio ambiente
Respetar el medio ambiente es una de las máximas de los productos ecológicos; cuando consumimos alimentos de cultivo ecológico colaboramos en la conservación del medio ambiente y evitamos la contaminación de la tierra, el agua y el aire.
La agricultura ecológica es más respetuosa con la fauna, genera una contaminación más baja, produce menos dióxido de carbono y ayuda al ahorro energético, ya que en el cultivo y en la elaboración de los productos se aprovecha al máximo los recursos renovables.
Cabe destacar que la disminución de la diversidad biológica es uno de los principales problemas ambientales de la actualidad; la agricultura ecológica preserva las semillas para el futuro, impidiendo, de este modo, la desaparición de algunas variedades de gran valor nutritivo y cultural.
7. Porque tienen altos niveles de control
Los alimentos ecológicos provienen de la agricultura ecológica, que utiliza un sistema de producción sujeto a una trazabilidad desde el campo hasta la mesa mediante el Reglamento (UE) 2018/848, la normativa europea vigente sobre producción y etiquetado ecológico.
Todos los agentes que intervienen en la cadena agroalimentaria están sujetos al control e inspección de las materias primas utilizadas, el proceso de elaboración, el envasado, el etiquetado, etc. mediante las empresas de control y certificación acreditadas.
8. Porque son respetuosos con el bienestar animal
El reglamento europeo contempla medidas específicas para la ganadería ecológica en lo que respecta a la habitabilidad en las granjas con el objetivo de evitar el estrés de los animales y potenciar el crecimiento en semilibertad.
Este tipo de ganadería permite que los animales crezcan a su ritmo natural y en unas condiciones de vida adecuadas. No se practica la inseminación artificial ni se emplean hormonas de crecimiento.
La alimentación de estos animales está basada en pastos naturales, leche preferiblemente de su propia madre, y piensos y forrajes ecológicos, exentos de pesticidas, fertilizantes y transgénicos.
Otra característica de la ganadería ecológica es que potencia las variedades autóctonas, que son las que mejor se han adaptado a las condiciones de la zona.
9. Porque son respetuosos con la naturaleza
La agricultura ecológica fertiliza la tierra y frena la desertificación; favorece la retención del agua y no contamina los acuíferos; fomenta la biodiversidad; mantiene los hábitats de los animales silvestres; respeta los ciclos naturales de los cultivos; y potencia la fertilidad natural de los suelos a través de rotaciones, asociaciones, abonos verdes, setos y ganadería extensiva.
En resumen, respeta el equilibrio de la naturaleza contribuyendo a la preservación del ecosistema y al desarrollo rural sostenible.
10. Porque son más sabrosos
Muchos consumidores describen los productos ecológicos como más sabrosos, al conservar mejor el aroma, color y sabor original de cada alimento. Es una cuestión en parte subjetiva, pero conviene probarlos y comparar.
Fuente: ECODES / ECOticias.com.