La Cebolla, un potente anticancerígeno
"Cada cebolla que tomamos agrega un día de vida a nuestra existencia", dice un sabio dicho. Las cebollas son ricas vitaminas B y C y en minerales.
En este artículo
Lo importante en 30 segundos
- La cebolla (Allium cepa) es la fuente vegetal más abundante de quercetina, un flavonoide con actividad anticáncer demostrada en estudios in vitro y epidemiológicos.
- La cebolla morada contiene además antocianinas y es la variedad con más quercetina y polifenoles.
- La WCRF clasifica los vegetales del género Allium (cebolla, ajo, puerro, chalota) como probablemente protectores frente al cáncer de estómago.
- Mejor consumirla cruda o ligeramente cocinada, en cantidades de 100-150 g al día (media cebolla mediana).
“Cada cebolla que tomamos agrega un día de vida a nuestra existencia”, dice un sabio dicho.
Las cebollas son ricas vitaminas B y C y en minerales. Sustancias muy importantes para que funcione nuestro sistema anitoxidante y eliminemos los dañinos radicales libres.
Activa la secreción de los jugos digestivos y favorece el mantenimiento de la flora intestinal que beneficia la eliminación de toxinas y a nuestro organismo en general.
También contiene una buena proporción de enzimas y glucoquinina un compuesto que, al igual que la insulina, ayuda a reducir el exceso de azúcar en la sangre, por lo que su consumo es favorable para los diabéticos y enfermos de cáncer.
Las cebollas son la fuente natural más abundante de bioflavonoides, entre ellos la Quercetina. Los flavonoides son sustancias muy activas contra los tumores de piel, colon, ovario y mama.
La cebolla morada es la variedad más rica en quercetina.
Sería conveniente consumirla a diario para aprovechar sus excelentes propiedades antittumorales.
De su misma familia y por tanto con propiedades similares encontramos la cebolleta y el puerro.
Además de sus propiedades antitumorales, la cebolla es muy útil para regular los niveles de colesterol y prevenir las enfermedades cardiovasculares.
¿Por qué la cebolla es anticancerígena?
La cebolla concentra varios compuestos bioactivos con efecto sinérgico:
- Quercetina: flavonoide con actividad antioxidante, antiinflamatoria y antitumoral demostrada en estudios preclínicos. Modula vías de proliferación celular, angiogénesis y apoptosis.
- Antocianinas (en la cebolla morada): pigmentos con potente actividad antioxidante.
- Compuestos organosulfurados (sulfuro de dialilo y derivados): los mismos que dan al ajo sus propiedades anticáncer.
- Fructanos y FOS: prebióticos que alimentan la microbiota intestinal saludable.
- Glucoquinina: ayuda a regular la glucemia y la sensibilidad a la insulina.
¿Qué dice la ciencia sobre cebolla y cáncer?
- El estudio EPIC asoció el alto consumo de cebolla con menor riesgo de cáncer de estómago en poblaciones del sur de Europa.
- Un meta-análisis publicado en American Journal of Clinical Nutrition (2010) sobre vegetales Allium encontró asociación inversa con cáncer gástrico y cáncer colorrectal.
- Investigaciones en Cancer Prevention Research muestran que la quercetina inhibe el crecimiento tumoral en modelos de cáncer de mama, ovario y próstata.
- La World Cancer Research Fund incluye los Allium en su recomendación general de consumir variedad de vegetales y hortalizas a diario.
¿Cómo aprovechar al máximo sus beneficios?
- Cebolla cruda en ensaladas, gazpacho, salmorejo o ceviche: conserva intacta la quercetina, sensible al calor prolongado.
- Pícala y deja reposar 10 minutos antes de cocinar (igual que el ajo): activa los compuestos azufrados.
- Cocina a fuego suave y poco tiempo: si la doras o caramelizas mucho, pierdes parte de la quercetina.
- Aprovecha la capa exterior (la primera bajo la piel seca): concentra hasta 3 veces más quercetina que el centro.
- Cebolla morada > cebolla blanca: el doble de polifenoles y antocianinas adicionales.
Cantidad diaria recomendada
Los estudios poblacionales con efecto positivo trabajan con cantidades cotidianas:
- 100-150 g al día (media cebolla mediana) repartidos en una o dos comidas.
- Variar entre cebolla, cebolleta, puerro y chalota para diversificar polifenoles.
- En gazpacho y salmorejo de verano ya entras en cantidades terapéuticas con facilidad.
Precauciones y contraindicaciones
- Reflujo gastroesofágico: la cebolla cruda puede empeorar los síntomas; mejor cocinada.
- Síndrome del intestino irritable con sensibilidad a FODMAP: los fructanos de la cebolla pueden provocar molestias. Considera bulbos como cebollino o sustituye por la parte verde del puerro.
- Anticoagulantes: en grandes cantidades puede potenciar el efecto antiagregante. Mantén consumo estable.
Otros beneficios para la salud
Más allá del cáncer, hay evidencia razonable de que la cebolla:
- Reduce el colesterol LDL y la presión arterial (meta-análisis en Phytotherapy Research).
- Mejora la función endotelial y la flexibilidad arterial.
- Apoya la microbiota intestinal por su contenido en fructanos y prebióticos.
- Ayuda a regular la glucemia en personas con prediabetes.
Fuentes y referencias científicas
- World Cancer Research Fund — Vegetables and fruits and the risk of cancer
- Galeone C, et al. Onion and garlic use and human cancer. American Journal of Clinical Nutrition (2006)
- Turati F, et al. Allium vegetable intake and gastric cancer: a case-control study and meta-analysis. Molecular Nutrition & Food Research (2015)
- Slimestad R, et al. Onions: a source of unique dietary flavonoids. Journal of Agricultural and Food Chemistry (2007)
