Las nueces pueden frenar el crecimiento del cáncer de colon
Hoy os traigo un nuevo estudio sobre la influencia de la alimentación en el desarrollo y evolución del cáncer.
En este artículo
Lo importante en 30 segundos
- Las nueces son ricas en omega-3 vegetal (ALA), polifenoles (elagitaninos) y fibra, una combinación con efecto anticáncer demostrado en modelos animales y estudios epidemiológicos.
- Un estudio en Journal of Nutritional Biochemistry (2015) mostró que añadir nueces a la dieta reduce la inflamación y la proliferación en tumores de colon, aumentando 10 veces los omega-3 dentro del tejido tumoral.
- Los elagitaninos de la nuez se transforman en urolitinas gracias a la microbiota intestinal, con actividad antitumoral demostrada en colon.
- Cantidad recomendada: 30 g de nueces al día (un puñado pequeño, 4-5 unidades). Mejor crudas, sin sal ni azúcar.
Hoy os traigo un nuevo estudio sobre la influencia de la alimentación en el desarrollo y evolución del cáncer. En este caso nos centramos en cáncer de colon y el alimento en cuestión es un fruto seco, las nueces.
Según un estudio estadounidense, las nueces pueden causar alteraciones significativas en la evolución del cáncer de colon localizado.
Comer nueces puede tener efectos positivos en la lucha contra el cáncer de colon, según este estudio estadounidense. Los resultados de un ensayo con animales, que se publicaron en “The Journal of Nutritional Biochemistry”, revelaron que una dieta rica en nueces puede ayudar a ralentizar el crecimiento tumoral.
Los investigadores estudiaron los efectos de una dieta rica en nueces en la expresión del ácido micronuclecico (miARN) en el tejido del cáncer de colon localizado en ratones.
Seleccionaron dos grupos de ratones y a un grupo de ellos se les administró dos raciones de nueces (equivalentes a las raciones humanas) además de la dieta normal, y el otro grupo recibió la misma dieta sin nueces.
Al cabo de 25 días, se observó que el miARN que es una sustancia clave, que afecta a la inflamación, el riego sanguíneo y la proliferación de las células cancerosas, había experimentado cambios positivos en el grupo de las nueces. En los tumores alimentados con nueces disminuyó la inflamación y la proliferación de las células tumorales.
En los ratones alimentados con nueces, los tumores contenían diez veces más ácidos grasos omega 3 que los tumores del grupo de control, incluido el ácido alfa-linolénico, un ácido graso muy importante para frenar al cáncer. Una mayor proporción de ácidos omega 3 se asoció a tumores más pequeños y, además, el crecimiento del tumor fue más lento en el grupo de las nueces.
Los omega 3 están presentes en las nueces, pero también en semillas de lino, semillas de chia, algas, pescado azul y leche materna. Todos ellos a considerar en la dieta para la prevención y tratamiento del cáncer.
Fuente: Tsoukas MA. et al. Dietary walnut suppression of colorectal cancer in mice: Mediation by miRNA patterns and fatty acid incorporation. JNB. July 2015; Volume 26, Issue 7, Pages 776–83
¿Qué hace que las nueces actúen contra el cáncer de colon?
La nuez combina varios mecanismos protectores documentados:
- Omega-3 ALA: una sola ración cubre las necesidades diarias. El ALA se incorpora a las membranas celulares y modula la inflamación.
- Elagitaninos: precursores de urolitinas, metabolitos generados por la microbiota intestinal sana con actividad antitumoral demostrada en Cancer Prevention Research.
- Fibra fermentable: alimenta bacterias productoras de butirato, un ácido graso de cadena corta con efecto trófico y antiinflamatorio sobre la mucosa del colon.
- Gamma-tocoferol: forma de vitamina E con actividad antiinflamatoria específica.
- Polifenoles y L-arginina: contribuyen a la salud endotelial y a la regulación de la angiogénesis tumoral.
¿Cuánta nuez al día es recomendable?
Las dosis estudiadas con efecto positivo son cotidianas:
- 30 g/día (un puñado pequeño, 4-5 nueces enteras) como mantenimiento.
- Hasta 50 g/día durante períodos cortos en personas con riesgo elevado.
- Crudas o ligeramente tostadas sin sal ni azúcar.
- Conservar en lugar fresco y oscuro, mejor en nevera, para evitar el enranciamiento del omega-3.
Otras fuentes de omega-3 vegetal
Si no te gustan las nueces o las alternas, otras fuentes excelentes de ALA son:
- Semillas de lino molidas (1 cucharada al día).
- Semillas de chía hidratadas (1-2 cucharadas).
- Aceite de lino prensado en frío (1 cucharadita en aliños).
- Pescado azul 2-3 veces a la semana (aporta EPA y DHA, los omega-3 de cadena larga más biodisponibles).
Cuándo conviene reforzar con omega-3 marino
El ALA vegetal se convierte solo parcialmente (5-10 %) en EPA y DHA. Si tienes inflamación crónica, antecedentes oncológicos o no comes pescado azul con regularidad, puede tener sentido apoyar el aporte con un omega-3 marino de calidad.
Aceite de Krill Superba2® aporta EPA y DHA en forma fosfolipídica patentada, con biodisponibilidad superior al aceite de pescado convencional. Lleva astaxantina como antioxidante natural y no produce reflujo ni mal sabor.
Precauciones y contraindicaciones
- Alergia a frutos secos: evitar. Hay reactividad cruzada entre tipos.
- Anticoagulantes o cirugía próxima: la nuez en grandes cantidades puede potenciar el efecto antiagregante.
- Diverticulitis activa: por su fibra insoluble, evitar en fase aguda.
- Densidad calórica: 30 g aportan unas 190 kcal, no abuses.
Fuentes y referencias científicas
- Tsoukas MA, et al. Dietary walnut suppression of colorectal cancer in mice: mediation by miRNA patterns and fatty acid incorporation. Journal of Nutritional Biochemistry (2015)
- Núñez-Sánchez MA, et al. Walnut polyphenol metabolites, urolithins A and B, inhibit the expression of the prostate-specific antigen and the androgen receptor in prostate cancer cells. Food & Function (2014)
- Toledo E, et al. Mediterranean Diet and Invasive Breast Cancer Risk. JAMA Internal Medicine (2015, subestudio PREDIMED)
- World Cancer Research Fund — Diet and colorectal cancer

