¿Las personas más altas tienen más riesgo de cáncer?
Hace unos días se presentaba un curioso estudio sueco que relaciona la estatura con el riesgo de padecer cáncer…
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Cuanto más mides, más riesgo de cáncer tienes: por cada 10 cm de más, sube alrededor de un 10 %. Suena a titular alarmante, lo sé. Pero aquí va la noticia tranquilizadora: tu altura pesa muchísimo menos que lo que haces cada día, y eso último sí está en tu mano. Te explico por qué ocurre y dónde merece la pena poner el foco.
¿Qué dice la investigación?
Un estudio sueco siguió a 5,5 millones de personas nacidas entre 1938 y 1991. Los investigadores del Karolinska Institutet hallaron que, por cada 10 cm de estatura, el riesgo de cáncer aumentaba un 18 % en mujeres y un 11 % en hombres. En las mujeres más altas crecía especialmente el riesgo de cáncer de mama, y el de melanoma subía cerca de un 30 % por cada 10 cm en ambos sexos. Grandes cohortes en otros países, como el Million Women Study británico, han observado una relación parecida.
¿Por qué la altura se asocia a más cáncer?
No está demostrado con certeza, pero hay hipótesis razonables:
- Más células, más probabilidad de error. Una persona más alta tiene, sencillamente, más células que pueden dañarse y mutar con el tiempo.
- IGF-1 (factor de crecimiento similar a la insulina). La señal hormonal que favorece el crecimiento también estimula la proliferación celular.
- La nutrición en la infancia, que influye tanto en cuánto crecemos como en el riesgo futuro.
Entonces, ¿debo preocuparme por ser alta o alto?
No. La estatura no se modifica, y su influencia es pequeña al lado de lo que sí puedes controlar. Como médico integrativo, prefiero que pongas tu energía donde de verdad mueve la aguja:
- Mantén un peso saludable y vigila la grasa abdominal.
- Muévete cada día: el ejercicio reduce el riesgo de varios tumores.
- Come comida real: abundancia de verduras, legumbres, fruta y grasas buenas; menos ultraprocesados, azúcar, alcohol y carne procesada.
- No fumes.
- Cuida tu vitamina D. Unos niveles adecuados forman parte de un estilo de vida saludable, y muchas personas (sobre todo en invierno o con poca exposición solar) los tienen bajos.
La altura es un dato curioso, no una sentencia. Tu estilo de vida pesa mucho más que tus centímetros.