Los falsos inconvenientes de los Alimentos Ecológicos
Los falsos inconvenientes de los alimentos ecológicos: desmontamos los mitos sobre el precio y las propiedades del producto bio frente al convencional.
Hoy me hago eco de un post muy interesante publicado en El Blog Alternativo para, una vez más, resaltar las propiedades de los alimentos ecológicos.
Falsos inconvenientes de los alimentos ecológicos (artículo original)
Son muy caros
Es verdad que un kilo de garbanzos ecológicos es más caro que uno no ecológico. ¿Pero estamos comparando productos iguales? Evidentemente no. Los alimentos ecológicos tienen menos residuos de pesticidas y, según algunos estudios, mayores niveles de ciertos antioxidantes que los convencionales —aunque la evidencia sobre una superioridad nutricional general (vitaminas, minerales, proteína) es más limitada—. En los últimos tiempos nos hemos obsesionado con el precio y no siempre lo comparamos con la calidad del producto.
En cuanto a los precios, también sorprende que nos escandalicemos porque un paquete de legumbres ecológicas, que nos sirve para unas cuantas raciones, valga 2 euros, y en cambio ni nos inmutemos cuando compramos un paquetito de galletas especiales a 3 euros.
Son como los alimentos “normales” del supermercado
No del todo. Los alimentos ecológicos se producen sin pesticidas de síntesis ni fertilizantes químicos, lo que se traduce en menos residuos en el producto final y, según algunos estudios, un perfil ligeramente distinto de antioxidantes. No es solo lo que dice El Blog Alternativo: existen estudios que analizan estas diferencias, aunque conviene no exagerarlas: la diferencia nutricional global entre ecológico y convencional es, según las revisiones más amplias, más modesta de lo que a veces se sugiere.

No me fío de que sean realmente ecológicos
Los productos ecológicos están certificados con altos niveles de exigencia por parte de organismos independientes. Cada envase tiene un sello que acredita que ese producto es realmente ecológico. Lo que ocurre es que existen gran cantidad de sellos y organismos certificadores, algo que complica la vida al consumidor.
También hay que tener cuidado con la picaresca de algunas empresas que etiquetan sus productos como “Bio” u “Orgánico” cuando en realidad no lo son. Lo más seguro es fijarse si poseen un sello ecológico.
Es una moda
El consumo ecológico ha llegado para quedarse. El consumo de este tipo de productos no para de crecer, aunque los ritmos son diferentes dependiendo del país del que se trate.
Son difíciles de encontrar
Ya no son tan difíciles de encontrar. Los productos ecológicos están disponibles en tiendas especializadas, tanto físicas como online. Y últimamente ya empiezan a encontrarse en las grandes cadenas de supermercados.
Hay pocas marcas donde elegir
Yo prefiero pocas marcas y buenas que no muchas y malas, que han de competir a base de precio o de envases atractivos, pasando la calidad a un segundo plano.
Los alimentos no ecológicos son más seguros porque se han combatido las plagas y enfermedades
Para combatir plagas y enfermedades en los alimentos no ecológicos se utilizan productos químicos que terminan en nuestro organismo.
No se puede alimentar el mundo solo con alimentos ecológicos
Esto depende del contexto. Según un informe de Olivier De Schutter, relator especial de la ONU sobre el derecho a la alimentación, presentado ante el Consejo de Derechos Humanos en 2011: “hasta ahora, los proyectos de agroecología han mostrado un incremento medio del rendimiento de los cultivos del 80% en 57 países en desarrollo”. Se trata de proyectos agroecológicos en pequeñas explotaciones de países en desarrollo, no de una comparación directa con la agricultura industrial de los países ricos, pero sí es un dato real que muestra el potencial de estos métodos en el contexto adecuado. Más información aquí.