Nuevo proyecto, nuevas ilusiones: entrevista íntima
Una entrevista íntima para el blog de Conasi en la que hablo de mi nuevo libro, mi embarazo y mi sueño: una oncología integrativa que cuide a la persona entera.
Os dejo con una entrevista que me hicieron para el blog de Conasi Marta y Mónica, dos grandes amigas. Hablamos de mi nuevo libro, de mi embarazo y de mi sueño: una oncología que cuide a la persona entera.
Conasi: A pesar de nuestra colaboración de tantos años, nunca te habíamos entrevistado. Con las dos nuevas noticias, ¡no nos resistimos! ¿Nos las cuentas?
Estoy muy contenta de anunciaros dos nuevas criaturas. La primera llega el 21 de septiembre en forma de libro: Guía práctica de alimentación y vida anticáncer. La segunda la esperamos para febrero: ¡una niña que viene a colmar de alegría a la familia! Estoy pletórica con esta doble alegría.
¿Qué significa para ti este nuevo embarazo, más allá de la maternidad?
La certeza de que si crees en los sueños, estos se hacen realidad. He comprobado el poder de las creencias: una creencia puede limitarte cuando te impones el “no puedo”, o llenar tu vida de satisfacción cuando la sustituyes por una positiva. En mi caso, “puedo ser madre”, a pesar del cáncer.
¿Por qué otro libro en tan poco tiempo?
Este libro aporta una visión sencilla y práctica de la alimentación y el estilo de vida para prevenir el cáncer, y va más allá: ofrece soluciones para los efectos secundarios más comunes del tratamiento. Es rápido de leer y de poner en práctica, con información veraz y contrastada sobre alimentación, ejercicio y bienestar emocional, además de recetas.
Háblanos del capítulo dedicado al ejercicio.
Hasta hace poco a las personas con cáncer se les decía que no se movieran del sillón. Las nuevas investigaciones lo han cambiado: el ejercicio regular y bien pautado durante la enfermedad mejora la calidad de vida, la fuerza y la flexibilidad, ayuda a controlar el peso, estimula el sistema inmune y reduce la fatiga. Eso sí, no todo vale para todo el mundo: debe estar pautado.
Nos hablas en el libro de un sueño tuyo…
Mi sueño es cambiar la forma en que el sistema sanitario aborda el cáncer. Me gustaría que las personas con cáncer recibieran un abordaje integrativo, como en algunos hospitales de EE. UU., Canadá o Alemania, donde se trata a la persona en todas sus dimensiones, físicas y espirituales, y no solo al tumor. El MD Anderson de Houston, por ejemplo, cuenta con una unidad de medicina integrativa con asesoramiento en nutrición, clases de cocina, masajes, acupuntura, yoga, meditación y psicoterapia, siempre supervisada por un médico. En España, las unidades de oncología rara vez cuentan con nutricionista, psicólogo o médico integrativo.
¿Ocupa la alimentación un lugar menos importante frente al bienestar emocional?
La alimentación es el pilar básico del libro y debería ser uno de los asesoramientos más importantes para cualquier enfermo. Pero al aspecto emocional no se le suele dar importancia, y cada vez hay más estudios sobre la relación entre el estrés, las emociones y el cáncer. Los médicos tenemos poca formación para acompañar emocionalmente o para dar malas noticias, y eso tiene que cambiar. La meditación es una herramienta sencilla y eficaz, una medicina para el alma.
A veces los enfermos sienten culpa, por su estilo de vida o ante una recidiva. ¿Qué les dirías?
Que la oncología integrativa no es una respuesta milagrosa: da soporte al enfermo, busca la mayor calidad de vida y trata de mejorar la eficacia del tratamiento, pero no es un milagro. Y sobre la culpa: el cáncer es una enfermedad multifactorial, en la que también pesa la genética. En lugar de culparnos, deberíamos verlo como una oportunidad para cambiar y contribuir a nuestro proceso de sanación.
¿Y a quienes conviven con personas enfermas?
Que su apoyo es fundamental. Prestar soporte y comprensión, y acompañar —si la persona lo desea— en el cambio de alimentación y estilo de vida.
A veces pensamos que llevas una gran responsabilidad encima, al ser tan admirada.
Empecé a escribir porque, cuando me diagnosticaron, me sentí muy perdida, con miedo y dudas que el hospital no resolvía. Tuve que buscar respuestas dedicando muchas horas, y la búsqueda mereció la pena. Quise trasladar lo aprendido a quien se siente perdido en la oscuridad. Lo hago porque me siento útil. A veces sí me abruma cuando alguien con un cáncer terminal acude a mí esperando una solución mágica que no tengo.
Con la pequeña en camino, ¿cómo ves tu futuro profesional?
Mi familia siempre ha sido mi prioridad. Con tres peques será más difícil viajar, pero me gusta tanto ayudar que intentaré seguir haciéndolo de una u otra forma. Mi tiempo es limitado y ya no puedo contestar tantos mensajes como me gustaría, pero lo seguiré intentando.
Gracias a Marta y Mónica, de Conasi, por esta entrevista tan cariñosa.