Saltar al contenido
Escuela CUID-ARTE OFM Health
Dra. · Salud Integrativa ODILE FERNÁNDEZ
Prensa

Os presento a la dulce Eire

Os tengo abandonados desde que nació la pequeña Eire. Os presento a mi niña y os cuento cómo fue su nacimiento en casa, sereno y lleno de amor.

Actualizado el 2 min de lectura
La dulce Eire, recién nacida

¡Hola!

Os tengo abandonados, lo sé y lo siento, pero desde que nació la pequeña no doy abasto.

Eire nació el 24 de febrero y desde entonces el tiempo se ha detenido.

¡Ahora somos familia numerosa! ¡Increíble! Quién nos lo iba a decir después de un diagnóstico de cáncer hace 5 años.

La dulce Eire recién nacida en brazos de su madre

Fotografía de Magda Gutiérrez Fotografía

La pequeña y dulce Eire nació en casa, como su hermano Iker. Fue un parto rápido, muy rápido: no pasaron más de 15 minutos desde la primera contracción hasta que Eire asomó su cabecita a este mundo. No hubo dolor, no hubo sufrimiento en el nacimiento, solo amor, paz y serenidad. Mi pequeña vino al mundo de forma muy tranquila. Su hermano mayor y su padre pudieron vivir el mágico momento y recibirla en el calor de nuestra casa.

Eire se retrasó 5 días según la fecha probable de parto. Tenía preparada la bañera de parto, música relajante y velas para cuando llegase el momento, pero no dio tiempo a usar nada. Mi peque quería un nacimiento sencillo y darle a su madre la oportunidad de recibirla con sus propias manos.

¿Conocéis la canción de Rosa Zaragoza, ¿Sabemos parir? Todas las mujeres, si nos liberamos de nuestros miedos y temores relacionados con el parto, cuando dejamos atrás nuestros prejuicios y falsas creencias, nos convertimos en mamíferas capaces de alumbrar a nuestros hijos sin miedo.

Nada más nacer la puse en mi pecho para darle calor y sentir su pequeño cuerpecito pegado al mío. Esa sensación es única e indescriptible. ¡Cuánto amor, cuánta ternura! Me enamoré de mi niña desde el instante en que palpé su cabecita asomando a este mundo. La quiero con locura y lo único que quiero es estar 24 horas pegada a ella, oliéndola, acariciándola, mimándola… Estamos en plena luna de miel. Los 4 estamos disfrutando mucho de Eire y por eso os tengo tan abandonados, pero no os creáis que va a ser tan fácil libraros de mí, jejeje. Las hormonas del posparto solo me permiten pensar en mis pequeñas criaturas. :-)

Por hoy me despido con unas fotos de los peques que con tanto amor ha hecho Magda Gutiérrez.

Los hermanos Iker, Nacho y la recién nacida Eire

Iker (2 años), Nacho (8 años), Eire (7 días)

Retrato en blanco y negro de la recién nacida Eire

Eire dormida, retrato en blanco y negro

Regalo de bienvenida

Suscríbete y te regalo mi ebook «Come rico, vive sano».

Recetas sencillas y saludables para toda la familia, gratis al apuntarte. Y cada domingo, un correo con ciencia para cuidarte mejor. Sin ruido.

Únete a más de 500.000 lectores · +1 millón en redes

Sin spam. Cancela cuando quieras.

Empieza a escribir para buscar.