Saltar al contenido
Escuela CUID-ARTE OFM Health
Dra. · Salud Integrativa ODILE FERNÁNDEZ
Prensa

¿Previene el sol el melanoma? Lo que dice la evidencia real

En 2012 reprodujimos un artículo que aseguraba que el sol previene el melanoma. La evidencia real dice justo lo contrario: aquí la corrección con estudios.

Actualizado el 4 min de lectura
Mujer disfrutando del sol con el rostro hacia el cielo al atardecer, junto al mar
En este artículo
  1. 01 ¿Qué tipos de cáncer de piel existen?
  2. 02 ¿Es cierto que el sol previene el melanoma?
  3. 03 ¿El protector solar aumenta el riesgo de melanoma?
  4. 04 ¿Y la vitamina D?
  5. 05 ¿Qué pasa con los expertos citados en el artículo original?
  6. 06 En resumen
  7. 07 Fuentes

Nota de actualización (2026)

Esta entrada reproducía originalmente, sin comentario crítico, un artículo de opinión publicado en 2012 en Libertad Digital que afirmaba que la exposición solar “previene” el melanoma y que el protector solar aumenta ese riesgo al bloquear la vitamina D. Se apoyaba en un editorial minoritario del Dr. Sam Shuster (2008, British Journal of Medicine, publicado junto a la postura científica contraria en el mismo número) y en declaraciones del Dr. Michael Holick, investigador de la vitamina D con vínculos económicos documentados con la industria de las cabinas de bronceado. La evidencia real dice lo contrario: el ensayo clínico aleatorizado de Nambour (Green y cols., Journal of Clinical Oncology, 2011) mostró que el uso diario de protector solar redujo el melanoma invasivo en un 73% frente al uso ocasional. La radiación ultravioleta, solar y de cabinas de bronceado, está clasificada como carcinógeno del Grupo 1 por la OMS/IARC. Hemos corregido el texto: la exposición solar sin protección no previene el melanoma, y el protector solar no lo empeora. La vitamina D se obtiene de forma segura con alimentación y, si hace falta, suplementación — sin renunciar a la protección solar.

En 2012 nos escribió Isabel, una lectora, compartiendo un artículo de opinión sobre el sol y el cáncer de piel publicado en Libertad Digital. Es un tema que genera mucho debate, así que repasamos aquí qué dice realmente la evidencia.

¿Qué tipos de cáncer de piel existen?

El sol puede favorecer básicamente tres tipos de cáncer de piel: el carcinoma de células basales, el carcinoma de células escamosas y el melanoma. El melanoma es el más agresivo y potencialmente grave de los tres, aunque también el menos frecuente.

¿Es cierto que el sol previene el melanoma?

No de la forma en que se afirmaba en el artículo original. Es verdad que el melanoma de extensión superficial aparece con frecuencia en zonas de exposición solar intermitente (tronco, piernas) más que en zonas de exposición crónica, un patrón conocido como “vía divergente” (Whiteman y Green, 2006). Pero eso no significa que el sol prevenga el melanoma: los grandes metaanálisis (Gandini y cols.) muestran que la exposición solar intermitente —el patrón típico de vacaciones y quemaduras puntuales— aumenta el riesgo de melanoma en torno a un 60%. Ningún organismo científico serio (OMS/IARC, Academia Americana de Dermatología, Skin Cancer Foundation) sostiene que exponerse al sol prevenga el melanoma.

¿El protector solar aumenta el riesgo de melanoma?

Es justo lo contrario. El ensayo clínico aleatorizado de Nambour (Green y colaboradores, Journal of Clinical Oncology, 2011), el estudio de referencia sobre este tema, siguió a más de 1600 adultos durante 15 años comparando el uso diario de protector solar frente al uso ocasional. Resultado: el uso diario redujo el melanoma invasivo en un 73%. Los metaanálisis de estudios observacionales tampoco encuentran una relación real entre protector solar y mayor riesgo de melanoma; las asociaciones que a veces se observan se explican porque quienes usan protector solar suelen exponerse después durante más tiempo al sol.

¿Y la vitamina D?

La vitamina D sigue siendo importante, y es una de las líneas que más defendemos en este blog. Pero no hace falta renunciar a la protección solar para conseguirla: con la cantidad de crema que se aplica en la vida real (muy inferior a la de los estudios de laboratorio), el protector solar no bloquea de forma relevante la síntesis de vitamina D. La forma más segura de mantener buenos niveles es la alimentación (pescado azul, huevo, setas) y, si hace falta, la suplementación con control analítico — lo que recomiendan la OMS, la Academia Americana de Dermatología y la Skin Cancer Foundation, frente a la exposición solar sin protección.

¿Qué pasa con los expertos citados en el artículo original?

El artículo se apoyaba en un editorial del dermatólogo Dr. Sam Shuster publicado en 2008 en el British Journal of Medicine, pero era un debate a dos bandas —la revista publicó en el mismo número la postura científica contraria—, no un consenso, y es anterior a estudios como el de Nambour o a la confirmación experimental de que la radiación ultravioleta causa melanoma (Noonan y De Fabo, Nature Communications, 2012). También citaba al Dr. Michael Holick, investigador reconocido de la vitamina D, pero con vínculos económicos documentados con la industria de las cabinas de bronceado, lo que resta neutralidad a su testimonio en este debate concreto.

En resumen

La radiación ultravioleta —solar y de cabinas de bronceado— está clasificada como carcinógeno del Grupo 1 por la OMS/IARC. La recomendación real y sin controversia sigue siendo: protector solar de amplio espectro, sombra en las horas centrales, ropa adecuada, y vitamina D a través de la alimentación o suplementos cuando haga falta. Nunca la exposición solar sin protección como estrategia de prevención.

Fuentes

Regalo de bienvenida

Suscríbete y te regalo mi ebook «Come rico, vive sano».

Recetas sencillas y saludables para toda la familia, gratis al apuntarte. Y cada domingo, un correo con ciencia para cuidarte mejor. Sin ruido.

Únete a más de 500.000 lectores · +1 millón en redes

Sin spam. Cancela cuando quieras.

Empieza a escribir para buscar.