Tomate y soja ayudan a prevenir el cáncer de próstata
Un estudio asocia combinar tomate (licopeno) y soja (isoflavonas) con menor riesgo de cáncer de próstata. Investigación preliminar dentro de una dieta vegetal.
Un nuevo estudio de la Universidad de Illinois indica que comer tomates junto a comidas que contengan soja es muy efectivo para prevenir el cáncer de próstata, mucho más que comerlos de manera individual.
Lo importante en 30 segundos
- Un estudio en ratones (Universidad de Illinois) vio que combinar tomate y soja protegía frente al cáncer de próstata más que por separado.
- El tomate aporta licopeno y la soja isoflavonas, ambos asociados a menor riesgo de cáncer de próstata en estudios de población.
- Es investigación preliminar: no garantiza prevención, pero apoya una dieta rica en vegetales.
- El licopeno se aprovecha mejor con el tomate cocinado y algo de grasa (aceite de oliva).

En el estudio, utilizaron ratones que estaban genéticamente modificados para desarrollar una forma agresiva de cáncer a la próstata. Hicieron varios grupos, a unos los alimentaron con soja y tomate y a otro grupo con ninguno de los dos alimentos. La mitad de los animales que consumieron tomate y soja no desarrollaron lesiones cancerígenas en su próstata al finalizar el estudio. Todos los ratones que no se alimentaron con soja ni tomate, desarrollaron la enfermedad.
Para realizar el estudio, los científicos alimentaron ratones con una de las siguientes cuatro dietas: 10% tomate en polvo, 2% de germen de soja, una combinación de tomate en polvo y soja, y un último grupo de control que no comía de aquellos alimentos.
El estudio revela que comer tomate, soja, y la combinación de ambos reduce significativamente la incidencia de cáncer a la próstata, pero la combinación de los dos alimentos dio el mejor resultado. Solo un 45% de los ratones que fueron alimentados con soja y tomate desarrollaron la enfermedad, comparado con un 61% del grupo de tomate y un 66% del grupo de soja.
El cáncer a la próstata es el cáncer más frecuente diagnosticado en hombres, pero la enfermedad tiene un porcentaje de sobrevivencia de casi el 100% si se detecta de manera temprana.
De acuerdo a los expertos, los niveles de los isoflavonoides de soja encontrados en los ratones eran similares a los encontrados en hombres asiáticos que consumían dos porciones de soja diaria. En países donde la soja se come de manera regular, el cáncer de próstata tiene una menor incidencia en la población. El tomate es rico en licopeno y este fitoquímico combate el cáncer de próstata. Para que el tomate libere el licopeno en altas dosis es mejor cocinarlo por encima de 100 °C, por eso las presentaciones que más licopeno concentran son la salsa de tomate y el ketchup.
“Es mejor comer tomates que suplementos, y es mejor tomar salsa de soja, miso o legumbre de soja que solo ingerir isoflavonoides de soja. Cuando comes comidas enteras te expones a toda una gama de componentes bio-activos que luchan contra el cáncer y no a los componentes por separado como ocurre en los suplementos.”
Fuente: Zuniga K, Clinton SK, Erdman JW Jr. The interactions of dietary tomato powder and soy germ on prostate carcinogenesis in the TRAMP model. Cancer Prev Res (Phila). 2013 Apr 16.
¿Tomar tomate y soja previene el cáncer de próstata?
No lo garantiza. Un estudio en ratones vio que combinarlos protegía más que por separado, y estudios de población asocian el licopeno (tomate) y las isoflavonas (soja) con menor riesgo. Forma parte de una dieta saludable, no es una medida infalible.
¿Cómo aprovechar mejor el licopeno del tomate?
El licopeno se absorbe mejor con el tomate cocinado (salsa, sofrito, gazpacho) y acompañado de un poco de grasa saludable, como el aceite de oliva virgen extra.