Yogur vegano casero (sin lácteos)
Hemos ido viendo en las últimas entradas que la leche es un alimento antinatural para el ser humano y que su consumo se relaciona con la aparición de cáncer.
- Preparación
- 20 min
- Cocción
- 360 min
- Total
- 380 min
- Raciones
- 4
- Dificultad
- Media
- Dieta
- Vegano · Sin gluten
20 min
360 min
4 personas
180 kcal
5 g
8 g
14 g
2 g
Valores estimados a partir de los ingredientes; pueden variar según las marcas y las cantidades.
Hemos ido viendo en las últimas entradas que la leche es un alimento antinatural para el ser humano y que su consumo se relaciona con la aparición de cáncer, pero la industria láctea nos ha impuesto su consumo y nos vemos incapaces de suspender su consumo.
Hoy os traigo una alternativa al yogur que podéis preparar en casa. Vamos a preparar yogur vegano con probióticos siguiendo la receta del Blog Cocina Medicina. La receta se basa en fermentar el probiótico con agua y un fruto seco. Los probióticos nos ayudan a regular la flora intestinal y prevenir las enfermedades manteniendo a nuestro sistema inmune fuerte.
En esta receta añadimos semillas de sésamo y lino, lo que nos va a aportar mucho calcio y omega 3.
El sabor de este yogur es totalmente diferente al convencional, pero está bastante bueno.
Ingredientes
- 1 taza de anacardos crudos
- 3 cápsulas de probióticos (se abren y se echa solo el polvillo; usamos Acidophilus)
- 3 cucharadas de semillas de sésamo crudas
- 2 cucharadas de semillas de lino
- Agua sin clorar, la necesaria
Ingredientes opcionales para los sabores
- orejones
- arándanos
- moras
- piña
- fresas
- plátano
- canela
- cacao
- cáñamo
- vainilla en extracto
- estevia, sirope de agave o azúcar de coco como endulzantes
Preparación
- Dejamos toda la noche a remojo los anacardos y las semillas de sésamo y lino, en un bol con agua sin clorar tapado con un film. Así activamos las enzimas y hacemos más asimilables sus proteínas.
- Al día siguiente escurrimos todo bien bajo el grifo con la ayuda de un colador grande. Lo vertemos en una batidora de vaso y añadimos un vaso y medio de agua no clorada junto al polvo de las cápsulas de probióticos.
- Batimos hasta formar una crema homogénea (los probióticos se encargarán de espesarlo y fermentarlo). Vertemos el contenido en frascos de cristal. Si se tiene yogurtera se siguen sus indicaciones; si no, introducimos en el horno a 40 °C.
- A partir de las 5 horas ya podemos probar el yogur. Si no está suficientemente espeso, se puede dejar más horas, pero nunca más de 12 o se volvería demasiado ácido.
- A partir de aquí se guarda en la nevera. Después es cosa de vuestra imaginación crear yogures de diferentes sabores añadiendo diferentes frutas, mermeladas, especias como la canela, el cardamomo o la vainilla, además de diferentes endulzantes. Para eso se trocean, muelen o pican los ingredientes a añadir y se los echáis al yogur en el momento de tomarlo. Si lo batís junto con las frutas en la misma batidora se harán más líquidos y perderán la textura cremosa que tanto gusta.
- Os recomiendo que añadáis plátano, pues es un excelente prebiótico y es el complemento ideal para mantener sana nuestra flora intestinal.
¿Este yogur lleva lácteos?
No, es 100% vegetal: está hecho a base de anacardos fermentados con probióticos, sin ningún ingrediente de origen animal.
¿Cuánto tiempo se conserva?
Una vez fermentado y guardado en la nevera, se conserva varios días, igual que un yogur convencional. Consúmelo antes de que empiece a saber demasiado ácido.