El yoga mejora la calidad de vida en el cáncer de mama
El yoga reduce la fatiga, el estrés y el cortisol y mejora la calidad de vida y el sueño en mujeres con cáncer de mama. Esto dice la evidencia científica.
En este artículo
¿Puede el yoga ayudar a las mujeres con cáncer de mama? Sí. Un estudio del MD Anderson Cancer Center demuestra que practicar yoga durante el tratamiento reduce la fatiga, el estrés y los niveles de cortisol y mejora la calidad de vida, el ánimo y el sueño. Una herramienta sencilla y con respaldo científico.
Lo importante en 30 segundos
- Un ensayo del MD Anderson con 191 mujeres con cáncer de mama vio que el yoga reduce la fatiga, el estrés y el cortisol.
- También mejora el ánimo, la calidad de vida y el sueño durante la quimio y la radioterapia.
- Hay evidencia científica que respalda recomendarlo como apoyo (no sustituye al tratamiento médico).
- Practícalo suave, adaptado y, si tienes limitaciones, consúltalo con tu equipo médico.

Uno de los efectos secundarios más comunes del tratamiento del cáncer de mama es la fatiga provocada por la quimio y la radioterapia. Para evaluar el papel del yoga, investigadores del MD Anderson Cancer Center (Universidad de Texas) analizaron a 191 mujeres con cáncer de mama, repartidas al azar en tres grupos: uno practicó yoga, otro solo estiramientos y otro ningún ejercicio. Los dos primeros hicieron una hora, tres veces por semana, durante seis semanas.
Qué encontró el estudio
Se midió su calidad de vida, fatiga, depresión y sueño, además de los niveles de cortisol (la hormona del estrés) en saliva. El grupo que practicó yoga mostró la mayor caída del cortisol, lo que sugiere que el yoga regula de forma eficaz la hormona del estrés. Además, estas mujeres notaron menos fatiga y un mejor estado de salud general; los otros dos grupos no mostraron cambios. Los resultados se publicaron en el Journal of Clinical Oncology.
La evidencia es sólida (revisión): en el cáncer de mama, el yoga reduce la ansiedad y el estrés durante la radio y la quimioterapia (evidencia B) y la fatiga asociada al tratamiento (evidencia B), mejora el ánimo y disminuye la depresión (evidencia A) y mejora la calidad de vida y el sueño (evidencia C).

Yoga para todos
Mi sueño sería que en los hospitales de día de oncología se impartieran clases de yoga para los enfermos. Mientras tanto, grabé junto a la profesora de yin yoga Olga Martín algunas rutinas sencillas para practicar en casa: el saludo al sol (ideal para toda la familia), una sesión de yin yoga para calmar cuerpo y mente y asanas para aliviar las náuseas y los vómitos asociados a la quimioterapia.
¿El yoga es seguro durante el tratamiento del cáncer?
Sí, adaptándolo a cada persona y momento. El yoga suave es seguro y beneficioso durante la quimio y la radioterapia: ayuda con la fatiga, el estrés y el sueño. Conviene practicarlo con un profesor con experiencia y consultar con tu equipo médico si tienes limitaciones físicas.
¿Qué beneficios tiene el yoga en el cáncer de mama?
Reduce la fatiga, la ansiedad y el cortisol, mejora el estado de ánimo, la calidad de vida y el sueño, y ayuda a reconectar con el cuerpo durante y después del tratamiento. Por eso hay evidencia suficiente para recomendarlo como apoyo al tratamiento médico.