Cheesecake vegano sin queso, sin horno y sin azúcar
Cheesecake vegano sin horno, sin queso ni azúcar, con base de almendras y dátiles y relleno cremoso de anacardos. Postre crudivegano fácil y saludable.
- Preparación
- 30 min
- Total
- 30 min
- Raciones
- 8
- Dificultad
- Fácil
- Dieta
- Vegano · Sin gluten · Sin lácteos
30 min
8 raciones
320 kcal
9 g
24 g
22 g
4 g
Valores estimados a partir de los ingredientes; pueden variar según las marcas y las cantidades.
La tarta de queso vegana más fácil: un cheesecake sin horno, sin queso y sin azúcar, con base de almendras y dátiles y un relleno cremoso de anacardos. Un postre crudivegano saludable, perfecto para una celebración sin remordimientos.

Ingredientes
Base
- 1 y 1/2 tazas de almendras crudas sin piel
- 1 taza de dátiles sin hueso
Relleno
- 2 tazas de anacardos crudos (remojados unas 8 horas)
- el zumo de 2 limones
- 1 cucharada de levadura de cerveza
- 50 g de aceite de coco en su forma líquida
Topping
- 8 fresas
- sirope de agave
- aceite de coco (opcional)
Preparación
- Tritura los ingredientes de la base hasta obtener una masa homogénea; los dátiles la unen y aportan dulzor.
- Forra un molde desmontable con papel de horno. Extiende la base y presiónala bien con una espátula para que quede regular. Refrigera.
- Escurre los anacardos remojados y tritúralos con el zumo de limón, la levadura y el aceite de coco hasta obtener una crema fina.
- Vierte el relleno sobre la base, da unos golpecitos para evitar burbujas y refrigera al menos 1 hora.
- Para el topping, tritura las fresas (sin las hojas) con un poco de sirope de agave; añade aceite de coco si lo quieres más denso. Cubre la tarta y sirve bien fría.
¿Por qué es una mejor opción?
- Sin horno, sin lácteos y sin azúcar refinado: la cremosidad viene de los anacardos y el dulzor, de los dátiles.
- Los frutos secos aportan grasas saludables, y la fresa, vitamina C y antioxidantes.
- Al ser crudivegana, conserva mejor los nutrientes de los ingredientes.
¿Por qué hay que remojar los anacardos?
El remojo de unas 8 horas ablanda los anacardos y permite triturarlos hasta una crema sedosa, sin grumos. Es el truco para que el relleno quede tan cremoso como un cheesecake clásico, pero 100 % vegetal.
¿Se puede hacer sin fresas?
Sí. El topping admite cualquier fruta de temporada: frambuesas, arándanos, mango o una mermelada casera sin azúcar. También puedes dejarlo solo con la crema y decorar con ralladura de limón.
¿Cuánto aguanta en la nevera?
Bien tapado, se conserva 3-4 días en la nevera. También puedes congelarlo y pasarlo a la nevera unas horas antes de servir: gana en textura cuando está bien frío.
Receta original de Orlando, del blog Raw Delicious, ganadora de uno de los concursos de recetas del blog.