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OFM Health
Dra. · Salud Integrativa ODILE FERNÁNDEZ
Receta

Coles de Bruselas asadas con granada y almendras

Coles de Bruselas asadas con granada y almendras: crujientes por fuera, dulces por dentro y sin amargor. La receta de otoño que reconcilia con las coles.

Dra. Odile Fernández
Preparación
15 min
Cocción
25 min
Total
40 min
Raciones
4
Dificultad
Fácil
Dieta
Vegano · Vegetariano · Sin gluten · Sin lácteos

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Preparación

15 min

Cocción

25 min

Raciones

4 raciones

Información nutricional · por ración
Calorías

250 kcal

Proteínas

9 g

Hidratos

14 g

Grasas

16 g

Fibra

9 g

Valores estimados a partir de los ingredientes; pueden variar según las marcas y las cantidades.

Las coles de Bruselas asadas no tienen nada que ver con las hervidas: el horno carameliza sus bordes, se vuelven dulces y crujientes y desaparece ese olor que tanta gente recuerda de la infancia. Con granos de granada y almendras tostadas se convierten en el plato que reconcilia con las crucíferas a quien juraba que no le gustaban.

Ingredientes

Para 4 raciones:

  • 600 g de coles de Bruselas
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 dientes de ajo laminados
  • 1 granada (unos 120 g de granos)
  • 60 g de almendras crudas, laminadas o troceadas
  • 1 cucharada de vinagre de manzana
  • 1 cucharadita de mostaza de Dijon (opcional)
  • La ralladura de media naranja (opcional)
  • Sal marina y pimienta negra recién molida

Preparación

  1. Precalienta el horno a 200 °C con calor arriba y abajo.
  2. Limpia las coles: retira las hojas exteriores feas y corta la base dura. Pártelas por la mitad a lo largo, de modo que queden dos mitades con la cara plana bien visible. Esa cara plana es la que se va a caramelizar, así que no las trocees más pequeñas.
  3. Ponlas en un bol con el aceite, el ajo laminado, una pizca de sal y pimienta. Mezcla con las manos hasta que todas queden brillantes.
  4. Extiéndelas en la bandeja del horno con la cara plana hacia abajo y bien separadas entre sí. Si se amontonan se cuecen en su propio vapor y no se doran.
  5. Hornea 20-25 minutos, sin remover los primeros 15. Están listas cuando la cara de abajo está dorada y las hojas exteriores empiezan a estar crujientes.
  6. Mientras tanto, tuesta las almendras en una sartén sin aceite, a fuego medio y moviéndolas, durante 2-3 minutos. En cuanto huelan, retíralas: pasan de tostadas a quemadas en segundos.
  7. Desgrana la granada: córtala por la mitad y golpea la piel con una cuchara de madera sobre un bol. Los granos caen solos.
  8. Bate el vinagre con la mostaza y una cucharada del aceite de la bandeja.
  9. Saca las coles, alíñalas en caliente con esa mezcla, y reparte por encima la granada, las almendras y la ralladura de naranja. Sirve enseguida, mientras siguen crujientes.

Por qué es saludable

Las coles de Bruselas son crucíferas, la misma familia que el brócoli, la coliflor o la col rizada. Contienen glucosinolatos, los compuestos de los que deriva el sulforafano, y son la razón por la que este grupo de verduras aparece una y otra vez en las recomendaciones de alimentación preventiva. Aportan además una cantidad notable de fibra, vitamina C y vitamina K.

El asado tiene una ventaja práctica sobre el hervido: al no haber agua de cocción, no se pierden en ella los compuestos hidrosolubles. Y como el calor del horno es seco y relativamente breve, las coles conservan textura en lugar de deshacerse.

La granada aporta punicalaginas y antocianos, los pigmentos responsables de su color, además de ese contrapunto ácido que equilibra el amargor de la col. Las almendras suman grasa saludable, vitamina E y una pizca de proteína que convierte la guarnición en algo más sustancioso. Y el aceite de oliva virgen extra no está solo para que no se peguen: las vitaminas A, E y K de esta receta son liposolubles y necesitan grasa para absorberse bien.

Un apunte para quien esté en tratamiento oncológico: las crucíferas son perfectamente compatibles con la quimioterapia, aunque si tienes la boca irritada o el intestino revuelto quizá te sienten mejor muy bien cocinadas y sin los frutos secos. Y si tomas anticoagulantes tipo acenocumarol, no hace falta que las evites, pero sí que mantengas una cantidad estable de verduras de hoja y crucíferas de una semana a otra y lo comentes en tu control.

¿Puedo hacerlas en freidora de aire?

Sí, y quedan estupendas. Con la freidora de aire a 190 °C bastan 12-15 minutos, agitando la cesta a mitad de tiempo. Usa un poco menos de aceite (con una cucharada y media es suficiente) y hazlas en dos tandas si tu cesta es pequeña: amontonadas no se doran.

¿Cómo evito que amarguen?

Tres trucos. El primero, elegir coles pequeñas y prietas, que son más dulces que las grandes. El segundo, asarlas de verdad hasta que caramelicen, porque el dorado es lo que convierte el amargor en dulzor. Y el tercero, el contraste ácido del final: la granada y el vinagre no son decoración, equilibran el plato.

¿Sirven las coles de Bruselas congeladas?

Sirven, aunque el resultado es algo menos crujiente porque sueltan agua. Si las usas, no las descongeles antes: van directas a la bandeja, con el horno bien caliente, unos 5 minutos más de cocción y bien separadas. Y sécalas con papel de cocina antes de aliñarlas.

¿Se puede preparar con antelación?

Las coles se pueden asar unas horas antes y dar un golpe de horno de 5 minutos justo antes de servir. Lo que no conviene adelantar es el montaje: la granada y las almendras se ponen en el último momento, porque si se quedan puestas pierden el crujiente, que es media gracia de esta receta.

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