Crema de espárragos y guisantes con AOVE
Una crema suave de espárragos verdes y guisantes con manzana, leche vegetal y semillas de lino, rematada con las puntas salteadas. Receta vegana y sin gluten.
- Preparación
- 10 min
- Cocción
- 20 min
- Total
- 30 min
- Raciones
- 4
- Dificultad
- Fácil
- Dieta
- Vegano · Sin gluten
10 min
20 min
4 personas
160 kcal
5 g
18 g
8 g
6 g
Valores estimados a partir de los ingredientes; pueden variar según las marcas y las cantidades.
Una crema sencilla ideal para los días de frío, con varios alimentos saludables: espárragos verdes, guisantes y aceite de oliva virgen extra, suavizada con manzana y leche vegetal.
Ingredientes
- 1 manojo de espárragos (250-300 g)
- 100 g guisantes
- 1 l agua o caldo de verduras
- 1 manzana roja
- 2 cdas aceite de oliva virgen extra (la autora usó Oleo Campo)
- 200 ml leche vegetal
- 1 cda semillas de lino molidas
- sal
Preparación
- En una olla ponemos a hervir el agua y la leche vegetal. Mientras se calienta, lavamos los espárragos, cortamos y desechamos el extremo más duro y reservamos las puntas.
- Añadimos los espárragos y los guisantes al líquido hirviendo y cocinamos 15 minutos.
- En una sartén con una cucharada de aceite, salteamos unos minutos las puntas de los espárragos y reservamos.
- Dejamos templar, añadimos a la olla la otra cucharada de aceite, el lino y la manzana, y trituramos con la batidora. Probamos y rectificamos de sal.
- Servimos con las puntas de espárrago salteadas por encima.
Por qué es una buena receta
Es una crema ligera y sin gluten: los espárragos y los guisantes aportan fibra y proteína vegetal, la manzana un punto dulce natural, y el aceite de oliva virgen extra y las semillas de lino grasas saludables (incluido omega-3). Sin nata ni lácteos.
¿Para qué se añaden semillas de lino?
Las semillas de lino molidas aportan fibra y ácidos grasos omega-3 (ALA), y dan algo de cuerpo a la crema. Conviene molerlas para que el organismo aproveche mejor sus nutrientes.
¿Puedo usar espárragos blancos?
Sí, aunque el sabor y el color cambian. Con espárragos verdes la crema queda más vistosa y con un punto más intenso; los blancos darán una crema más suave y clara.