Ensalada Crudivegana por Amparo Carpi
Ensalada crudivegana de hojas tiernas y verduras ralladas, con fresas y aguacate, aliñada con aceite, vinagre y semillas de lino. Fresca y llena de nutrientes.
- Preparación
- 15 min
- Total
- 15 min
- Raciones
- 2
- Dificultad
- Fácil
- Dieta
- Vegano · Sin gluten · crudivegano
15 min
2 personas
180 kcal
4 g
16 g
12 g
6 g
Valores estimados a partir de los ingredientes; pueden variar según las marcas y las cantidades.
Amparo Carpi, seguidora del blog, nos envía esta ensalada crudivegana muy completa: una base de hojas tiernas con verduras ralladas, fresas y aguacate, aliñada con aceite, vinagre y semillas de lino.
Ingredientes
- hojas de acelga tiernas
- hojas de remolacha tiernas
- hojas de zanahoria
- hojas de lechuga
- calabacín tierno, pepino, zanahoria y remolacha (rallados o troceados)
- fresas troceadas
- aguacate
- flor de calabacín (para adornar)
- vinagre de manzana, sal al romero, aceite de oliva virgen extra y semillas de lino trituradas (para aliñar)
Preparación
- Lavar bien todas las hojas (acelga, remolacha, zanahoria, lechuga) y disponerlas como base.
- Rallar o trocear el calabacín, el pepino, la zanahoria y la remolacha y repartir sobre las hojas.
- Adornar (y completar) con las fresas troceadas, el pepino en medias rodajas, el aguacate y la flor de calabacín.
- Aliñar con vinagre de manzana, sal al romero, aceite de oliva virgen extra y semillas de lino trituradas. Masticar bien, como todos los crudos.
Por qué es una buena receta
Es una ensalada 100% cruda, así que las verduras y las hojas conservan todas sus vitaminas, enzimas y fitoquímicos. Suma el aguacate (grasas saludables), las fresas (antioxidantes) y las semillas de lino (omega-3 y fibra). Muy nutritiva y ligera.
¿Por qué hay que masticar bien las ensaladas crudas?
Porque la digestión de los vegetales crudos empieza en la boca: masticar bien rompe las fibras y facilita que aprovechemos mejor sus nutrientes y que sienten bien.
¿Se pueden comer las hojas de remolacha y zanahoria?
Sí, las hojas tiernas de remolacha y de zanahoria son comestibles y muy nutritivas; aprovecharlas evita desperdicio. Eso sí, mejor que sean tiernas y de cultivo sin pesticidas.