Ensalada de sandía, pepino y hierbabuena
Fresca, hidratante y lista en diez minutos. Es la ensalada que salva los días de agosto en los que no apetece ni encender el fuego ni comer nada pesado.
- Preparación
- 10 min
- Total
- 10 min
- Raciones
- 4
- Dificultad
- Fácil
- Dieta
- Vegano · Vegetariano · Sin gluten · Sin lácteos
10 min
4 raciones
187 kcal
4 g
20 g
12 g
2 g
Valores estimados a partir de los ingredientes; pueden variar según las marcas y las cantidades.
Una ensalada de sandía, pepino y hierbabuena lista en diez minutos y sin encender el fuego. Es dulce y salada a la vez, crujiente por los pistachos y muy refrescante. Sandía y pepino están entre los alimentos con más agua que puedes poner en un plato, así que hidrata mientras comes: perfecta para los días de calor.
Ingredientes
- 700 g de sandía en dados, sin pepitas y bien fría
- 1 pepino grande, pelado a rayas y cortado en medias lunas
- 1/2 cebolla roja pequeña en juliana muy fina (opcional)
- 1 puñado de hojas de hierbabuena fresca
- 40 g de pistachos crudos sin sal, picados groseramente
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de zumo de lima o limón
- Sal en escamas y pimienta negra al gusto
Preparación
- Corta la sandía en dados de unos 2 cm y retira las pepitas. Guárdala en la nevera hasta el momento de montar: la clave de esta ensalada es que esté muy fría.
- Pela el pepino a rayas (dejando tiras de piel), pártelo a lo largo y córtalo en medias lunas de medio centímetro.
- Si usas cebolla roja, córtala en juliana finísima y déjala 5 minutos en agua fría con un chorrito de lima para suavizar su punto picante. Escúrrela bien.
- Mezcla en un bol pequeño el aceite de oliva, el zumo de lima, una pizca de sal y pimienta recién molida.
- Monta en una fuente amplia: primero la sandía y el pepino, luego la cebolla y las hojas de hierbabuena.
- Riega con el aliño justo antes de servir, esparce los pistachos por encima y termina con unas escamas de sal. Sirve inmediatamente.
Por qué es oncosaludable
- Hidrata de verdad. Sandía y pepino son agua en formato masticable, que es la forma más fácil de beber cuando la sed no avisa —algo muy frecuente durante los tratamientos—.
- Aporta potasio en lugar de sal, que es justo la dirección correcta cuando el calor hincha tobillos y dedos. Va de la mano de lo que cuento sobre retención de líquidos y piernas hinchadas.
- Es color en el plato. El rojo de la sandía viene del licopeno, uno de esos pigmentos vegetales que nos interesa que aparezcan a menudo en la mesa.
- Los pistachos suman grasa saludable, proteína vegetal y un punto crujiente que hace que apetezca repetir.
- Cero cocción y diez minutos. Perfecta para los días de poca energía, que en tratamiento son muchos.
Un detalle que cambia el resultado: sírvela en fuente ancha y baja, no en bol hondo. Así la sandía no se aplasta con su propio peso y cada bocado sigue crujiente.
¿Se puede preparar con antelación?
Puedes tener todo cortado y guardado en la nevera unas horas antes, por separado y bien tapado. Lo que no conviene adelantar es el aliño: la sal hace que la sandía suelte agua y la ensalada se aguada en poco tiempo. Riega con el aceite y la lima justo antes de llevarla a la mesa, y añade los pistachos en ese momento para que sigan crujientes.
¿Cómo la convierto en plato único?
Súmale una buena ración de garbanzos cocidos bien escurridos y tienes un plato completo, con hidratos, proteína vegetal y grasa saludable. También funciona con lentejas frías o con quinoa. Si prefieres mantenerla como entrante, acompáñala de un hummus con pan integral o de unas legumbres frías: la combinación se equilibra sola.
¿Puedo hacerla sin frutos secos?
Sí. Sustituye los pistachos por semillas de calabaza o de girasol tostadas sin sal: aportan el mismo punto crujiente y un perfil nutricional parecido. Es la opción a elegir si hay alergia a frutos secos o si estás con mucositis o llagas en la boca, porque las semillas se pueden picar más fino y molestan menos al masticar.
Los valores nutricionales son estimados a partir de los ingredientes. Esta receta tiene una finalidad divulgativa y no sustituye las pautas de tu equipo médico o nutricionista.
Referencias
- World Cancer Research Fund / American Institute for Cancer Research. Diet, Nutrition, Physical Activity and Cancer: a Global Perspective. Third Expert Report, 2018. https://www.aicr.org/research/third-expert-report/
- WCRF/AICR. Wholegrains, vegetables and fruit and the risk of cancer, 2018. https://www.wcrf.org/wp-content/uploads/2024/10/Wholegrains-veg-and-fruit.pdf