Lentejas con castañas, boniato y algas a la curcuma por Helena Nogales
Un guiso de lentejas con castañas pilongas, boniato y algas, especiado con cúrcuma y rematado con un toque de miso. Receta vegana, sin gluten y reconfortante.
- Preparación
- 20 min
- Cocción
- 60 min
- Total
- 80 min
- Raciones
- 4
- Dificultad
- Media
- Dieta
- Vegano · Sin gluten
20 min
60 min
4 personas
360 kcal
16 g
58 g
6 g
14 g
Valores estimados a partir de los ingredientes; pueden variar según las marcas y las cantidades.
Helena Nogales nos trae un guiso de lentejas muy original y completo: lentejas con castañas pilongas, boniato y algas, especiadas con cúrcuma y rematadas con un toque de miso al servir.
Ingredientes
- 300 g lentejas (en remojo toda la noche)
- 200 g boniato
- 150 g cebolla roja
- 3 dientes de ajo
- 4 cdas tomate frito casero
- 25 castañas pilongas deshidratadas
- tomillo, cúrcuma y pimienta
- 1 trozo de alga kombu
- 10 g alga espagueti de mar
- 1 cda hatcho miso (para el final de la cocción)
Preparación
- Poner las castañas pilongas y las lentejas en remojo el día anterior, cubiertas con agua fría.
- Pelar y picar la cebolla y pocharla con un fondo de aceite de oliva y una pizca de sal. Cuando empiece a transparentar, añadir los ajos aplastados. A la vez, cocer el boniato con su piel; ya cocido, pelarlo, cortarlo en trocitos y añadirlo al sofrito.
- Incorporar las castañas, las algas (mejor cocidas y troceadas), las lentejas escurridas, las especias y el tomate. Mezclar bien y, en uno o dos minutos, añadir agua hasta sobrepasar dos o tres dedos la altura de las lentejas. Subir el fuego.
- Cuando rompa a hervir, bajar al mínimo. Cocer con la olla tapada de 40 a 60 minutos, hasta que las lentejas estén blandas. Apagar y dejar reposar unos minutos.
- En cada plato añadir una cucharadita de miso, que aporta el toque salado y sus propiedades. No dejar que el miso hierva.
Por qué es una buena receta
Es un plato de cuchara muy nutritivo: las lentejas aportan proteína vegetal y mucha fibra, el boniato y las castañas hidratos de absorción lenta y dulzor, y las algas minerales. El miso, añadido al final, suma sabor umami y fermentos. La cúrcuma le da color y un toque antiinflamatorio.
¿Por qué se añade el miso al final?
El miso es un fermentado vivo: si hierve, pierde sus probióticos. Por eso se disuelve y se añade en el plato, fuera del fuego, donde además aporta el punto salado a la receta.
¿Qué son las castañas pilongas?
Son castañas secas y deshidratadas que se conservan mucho tiempo. Necesitan remojo previo (como aquí, toda la noche) para rehidratarse antes de cocinarlas en el guiso.