Tarta de frambuesa y chocolate
Tarta raw de frambuesa y chocolate: postre crudivegano sin horno, con base de frutos secos y dátiles y crema de cacao y frambuesa. Del blog La Cazuela Vegana.
- Preparación
- 30 min
- Cocción
- 120 min
- Total
- 150 min
- Raciones
- 8
- Dificultad
- Fácil
- Dieta
- Vegano · Vegetariano · Sin lácteos · Sin gluten
30 min
120 min
8 raciones
280 kcal
5 g
30 g
16 g
4 g
Valores estimados a partir de los ingredientes; pueden variar según las marcas y las cantidades.
Esta es una receta crudivegana procedente del blog La Cazuela Vegana.

Ingredientes
Para la base
- 1/2 taza de nueces crudas y peladas
- 1/2 taza de dátiles naturales deshuesados
Para la crema
- 1 taza de anacardos crudos
- 2/3 de taza de cacao en polvo puro
- 1 taza de frambuesas frescas
- 4 cucharadas de coco rayado o en hojuelas
- 1/2 taza de sirope de ágave
- 1/2 taza de agua filtrada
- El zumo de 1 limón
- 1 cucharadita de vainilla en polvo
- Una pizca de sal
Preparación
- Coloca en remojo los anacardos crudos, como mínimo unas 4-5 horas (puedes dejarlos toda la noche; es el paso que conviene empezar con más antelación).
- Tritura con la ayuda de una picadora los dátiles, la pizca de sal y las nueces juntas. En el molde o recipiente que hayas elegido para tu tarta —forrado con film si no es desmontable—, coloca la pasta para la base, cúbrela bien y apriétala con una cuchara hasta que quede compacta. Limpia la picadora y tritura el coco hasta conseguir una pasta.
- En una batidora de vaso o trituradora, añade los anacardos remojados y escurridos, el sirope de ágave, la pasta de coco, el zumo del limón, la vainilla, la pizca de sal y las frambuesas (reserva unas cuantas para la decoración).
- Tritura todo muy bien y, cuando tengas una pasta totalmente homogénea, incorpora poco a poco el agua hasta conseguir una textura untuosa y suave, tipo mousse. Añade ahora el cacao en polvo y vuelve a triturar. Si ha quedado muy espesa, dilúyela un poco más con agua.
- Rectifica el dulzor a tu gusto. Si te gusta el sabor más ácido, déjalo así; si no, añádele un poco más de sirope de ágave.
- Vierte la masa encima de la base de la tarta. Reparte bien, tapa con film e introduce en el congelador un mínimo de 2 horas.
- Cuando la vayas a consumir, sácala unos 20-30 minutos antes para que se descongele. Decora espolvoreando con un poco de cacao en polvo y con unas cuantas frambuesas.
Por qué es saludable
- Es un postre sin horno y sin azúcar refinado: el dulzor viene del sirope de ágave y de los dátiles.
- Los anacardos y las nueces aportan grasas saludables, proteína vegetal y minerales como el magnesio.
- El cacao puro conserva sus flavonoides antioxidantes al no someterse a cocción, y las frambuesas aportan vitamina C y fibra.
¿Por qué hay que remojar los anacardos?
Remojar los anacardos crudos varias horas los ablanda, lo que permite triturarlos hasta conseguir una crema fina y sedosa sin necesidad de cocinarlos, clave en la repostería crudivegana.
¿Cuánto tiempo se conserva esta tarta?
Se conserva bien en el congelador durante varias semanas, bien tapada. En la nevera, una vez descongelada, es mejor consumirla en dos o tres días.
Nota de la autora original: no suelo poner las medidas de las recetas en tazas sino en gramos, pero en este plato en concreto lo veo útil y es cómo realmente lo he medido. He usado una taza de café con leche o infusión, para que os hagáis una idea del tamaño. Si la vuestra es más grande no pasa nada, simplemente… ¡que os saldrá más cantidad!