Tortilla de patatas vegana por Rosa Prieto
Tortilla de patatas vegana sin huevo, ligada con harina de garbanzo y con calabacín y cebolla. Un clásico reinventado, ideal como capricho ocasional.
- Preparación
- 15 min
- Cocción
- 20 min
- Total
- 35 min
- Raciones
- 3
- Dificultad
- Fácil
- Dieta
- Vegano · Sin gluten · Sin lácteos
15 min
20 min
3 raciones
280 kcal
8 g
35 g
12 g
4 g
Valores estimados a partir de los ingredientes; pueden variar según las marcas y las cantidades.
Una tortilla de patatas vegana, sin huevo, ligada con harina de garbanzo y con un toque de calabacín y cebolla. Eso sí: lleva fritura, así que es un capricho para tomar de vez en cuando (lo ideal es no abusar de los fritos, máximo 1-2 veces al mes). Receta de Rosa Prieto. Yo, para freír, elegiría AOVE por ser más saludable.

Ingredientes (para una tortilla mediana)
- 3 patatas medianas
- 1/2 calabacín
- 1 cebolla mediana
- 35 g de harina de garbanzo
- agua
- aceite de oliva virgen extra para freír
- sal de algas o del Himalaya
Preparación
- Fríe las patatas, la cebolla y el calabacín cortados, en aceite de oliva virgen extra. Escurre bien.
- En un bol, mezcla con una varilla unos 35 g de harina de garbanzo con agua hasta que quede con la textura de un huevo batido.
- Mezcla bien esa masa con las patatas, la cebolla y el calabacín, y sazona.
- Cuaja la tortilla de manera tradicional en la sartén, dándole la vuelta con un plato.
Por qué esta versión es una mejor opción
- Sin huevo: la harina de garbanzo liga la tortilla y aporta proteína vegetal.
- El calabacín suma verdura y jugosidad.
- Aun así, lleva fritura: resérvala para un capricho ocasional y usa AOVE.
¿Por qué la harina de garbanzo sustituye al huevo?
Mezclada con agua, la harina de garbanzo forma una pasta que cuaja con el calor de forma parecida al huevo batido, ligando la tortilla. Además aporta proteína, fibra y un sabor suave. Es el sustituto clásico del huevo en la cocina vegana.
¿Se puede hacer sin freír?
Sí, en una versión más ligera: cuece o saltea al vapor las patatas y la verdura con poco aceite, mézclalas con la masa de garbanzo y cuaja la tortilla en una sartén antiadherente con unas gotas de AOVE. Queda menos jugosa, pero mucho más saludable para el día a día.