Aceite de palma y ácido palmítico: riesgo de cáncer
Hace unos días se publicaba una noticia que daba la vuelta al mundo y puede ser el inicio de una nueva terapia para el cáncer metastásico: "Las células tumora…
En este artículo
- 01 ¿Por qué el aceite de palma se relaciona con el cáncer?
- 02 ¿Qué es el ácido palmítico y dónde está?
- 03 ¿En qué productos se esconde el aceite de palma?
- 04 No es solo salud: el coste ecológico
- 05 Consejos para reducir el ácido palmítico
- 06 ¿Por qué es perjudicial el aceite de palma?
- 07 ¿Dónde está el aceite de palma?
- 08 ¿El aceite de palma virgen es tan malo?
El aceite de palma es una de las grasas menos recomendables de los ultraprocesados: riquísimo en ácido palmítico, empeora el perfil de colesterol y un estudio del IRB Barcelona lo relaciona incluso con la metástasis del cáncer. Te explico qué dice la ciencia, dónde se esconde y cómo evitarlo.
Lo importante en 30 segundos
- El aceite de palma es muy rico en ácido palmítico, una grasa saturada que empeora el perfil de colesterol.
- Un estudio del IRB Barcelona (Nature, 2016) lo relaciona con la metástasis del cáncer a través de la proteína CD36.
- El verdadero problema es el palma refinado e hidrogenado de los ultraprocesados: bollería, galletas, cremas de cacao, snacks y precocinados.
- Lee la etiqueta: puede aparecer como “aceite de palma”, “grasa vegetal” o “palmítico”.
- Cocina a diario con aceite de oliva virgen extra y reduce carne, lácteos y procesados.
Hace unos días una noticia daba la vuelta al mundo: «Las células tumorales dependen de las grasas para iniciar la metástasis». Empezamos a entender por qué se producen las metástasis y se confirma, una vez más, que la alimentación tiene mucho que ver con el cáncer.
Por eso insisto tanto: basta ya de la típica frase de «come lo que quieras» que se repite a las personas con cáncer. La ciencia demuestra que, si queremos cuidar la salud, no podemos comer cualquier cosa. Veamos el estudio.
¿Por qué el aceite de palma se relaciona con el cáncer?
El estudio, publicado en Nature y liderado por Salvador Aznar Benitah (IRB Barcelona), identificó una proteína capaz de iniciar la metástasis: la CD36. Está en la membrana de las células tumorales y se encarga de capturar ácidos grasos; cuando está presente, la célula tiene mucha más probabilidad de hacer metástasis. La CD36 se ha visto implicada en metástasis de cáncer de boca, ovario, mama, piel, vejiga y pulmón, y los investigadores creen que podría hacerlo en cualquier tumor.
¿Y la grasa influye directamente? En ratones con una dieta rica en grasas (tipo «dieta de cafetería»), las metástasis pasaron del 30 % al 80 %. Y al tratar el tumor con ácido palmítico procedente del aceite de palma, la frecuencia de metástasis pasó del 50 % al 100 %: metastatizaban todos. La buena noticia es que, al bloquear la CD36, el riesgo de metástasis desaparecía, lo que abre la puerta a nuevos fármacos y a pautas de alimentación que reduzcan esas grasas.
¿Qué es el ácido palmítico y dónde está?
El ácido palmítico es el ácido graso saturado más abundante de la dieta. Está en las carnes (sobre todo en la grasa de la carne roja y la piel de la blanca), en la grasa láctea (mantequilla, queso, nata) y en el aceite de palma, y es el principal componente de la margarina.
Ácido palmítico natural vs. industrial
- Natural: presente en el aceite de palma, de coco o de oliva, en la grasa humana y la leche materna. Acompañado de otros ácidos grasos (oleico, linoleico), no es un problema si su consumo es muy moderado. En un buen aceite de oliva o de coco virgen extra, el palmítico no resulta problemático.
- Industrial: se obtiene del aceite de palma (palmitato sódico) y se usa como texturizante, espesante y conservante en platos preparados. Es el que aparece hidrogenado o mezclado con otras grasas en los ultraprocesados, y ahí está el desastre: sube el colesterol LDL, baja el HDL y aumenta el riesgo de cáncer y de enfermedad cardiovascular.
Según la OMS, el exceso de ácido palmítico eleva el riesgo cardiovascular casi al nivel de las grasas trans, y los últimos estudios confirman que aumenta el riesgo de cáncer. De hecho, el uso del aceite de palma se disparó en los años noventa precisamente al abandonarse las grasas trans.
¿En qué productos se esconde el aceite de palma?
Casi en cualquier ultraprocesado: bollería y pastelería industrial, helados, margarinas, snacks, chocolates, precocinados, cremas para untar… hasta en algunas leches de continuación. En la etiqueta aparece como aceite de palma, palm oil o palmitic acid, pero muchas veces se esconde tras aceite vegetal o grasa vegetal. ¡Evítalos! Aquí tienes una lista de productos y marcas con aceite de palma.
Es la misma lógica que aplico a los embutidos en por qué los cancerígenos patrocinan carreras anticáncer: leer la etiqueta es tu mejor defensa frente a los ultraprocesados.
No es solo salud: el coste ecológico
El uso masivo de aceite de palma está detrás de un grave desastre ecológico y social: la deforestación de enormes zonas verdes del planeta y la desaparición del orangután.
Consejos para reducir el ácido palmítico
- Reduce el consumo de carne y derivados.
- Reduce el consumo de lácteos.
- Limita o elimina los productos procesados.
- Aumenta la fruta y las hortalizas.
- Cocina siempre con aceite de oliva virgen extra (en su defecto, girasol o colza).
¿Por qué es perjudicial el aceite de palma?
Es muy rico en grasas saturadas (ácido palmítico) que, en exceso, se asocian a más inflamación y a un peor perfil de colesterol. Cuando está hidrogenado o mezclado en ultraprocesados, sube el colesterol LDL y baja el HDL, y algunos estudios lo relacionan incluso con la metástasis del cáncer.
¿Dónde está el aceite de palma?
En multitud de ultraprocesados: bollería, galletas, cremas de cacao, snacks, precocinados… Aparece como «aceite de palma», «grasa vegetal» o «palmítico». Leer la etiqueta es la mejor defensa.
¿El aceite de palma virgen es tan malo?
El aceite de palma rojo virgen, sin refinar, conserva antioxidantes y no es comparable al palmítico hidrogenado de los ultraprocesados. El verdadero problema es el aceite de palma refinado e hidrogenado que la industria usa por barato y estable. Aun así, para cocinar a diario la mejor opción sigue siendo el aceite de oliva virgen extra.
Fuente: Pascual G, et al. Targeting metastasis-initiating cells through the fatty acid receptor CD36. Nature, 2016. DOI: 10.1038/nature20791.