Alcachofas al limón
Alcachofas al limón cocinadas en olla: una guarnición sencilla y ligera que realza su sabor con un toque cítrico, saludable y muy fácil de preparar.
- Preparación
- 16 min
- Cocción
- 20 min
- Total
- 36 min
- Raciones
- 2
- Dificultad
- Fácil
- Dieta
- Vegano · Vegetariano · Sin lácteos
16 min
20 min
2 personas
245 kcal
8 g
30 g
13 g
12 g
Valores estimados a partir de los ingredientes; pueden variar según las marcas y las cantidades.
Hoy os dejo con una receta que ha preparado mi “mario” del libro “Cuida tu salud” de Thermomix y le ha salido muy buena, y además es muy sencilla. La base de la receta son las alcachofas y el limón.
Ingredientes (para 2 personas)
- 400 g de alcachofas limpias
- 25 g de aceite de oliva virgen extra de primera presión en frío
- 20 g de harina integral de espelta
- 200 g de agua
- Zumo de 1 limón
Preparación
- En una olla rehogamos el aceite a fuego bajo con la harina unos 5 minutos.
- Añadimos el agua, el zumo de limón y las alcachofas, a las que previamente habremos quitado las hojas externas y partido por la mitad. Cocinamos durante 20 minutos a fuego bajo.
Variante con Thermomix (TM31)
En el paso 1 programamos, tras añadir el aceite y la harina, 3 minutos, 90º, velocidad 4. Ponemos la mariposa en las cuchillas y añadimos las alcachofas cortadas por la mitad y escurridas, el zumo de limón y el agua, y programamos 20 minutos, temperatura 90º, giro a la izquierda, velocidad 1.
Y listo para comer… ¡qué ricas!
Opcionalmente se puede añadir sal a la receta, pero dado que las dietas anticáncer deben ser hiposódicas, nosotros nos hemos abstenido de usarla.
Las alcachofas son propias del invierno, son hipocalóricas y tienen propiedades antitumorales:
- Son ricas en cinarina, que ayuda a la función depurativa del hígado.
- Tienen efecto diurético.
- Contienen inulina, que ayuda a controlar los niveles de glucemia en la sangre (básico para combatir el cáncer, pues las células tumorales se alimentan de azúcar), estimula el crecimiento de la flora bacteriana intestinal y reduce el número de bacterias patógenas. Así se consigue un intestino y colon libres de patógenos y preparado para absorber todos los beneficios de los alimentos anticáncer.
- Son ricas en hierro, ayudando a combatir la anemia, tan frecuente en los tratamientos con quimioterapia.
- Son ricas en vitamina B3 (niacina), que aumenta la sensibilidad de las células tumorales al cisplatino, un quimioterápico ampliamente usado.
El limón es un potente antioxidante rico en vitamina C. Más adelante dedicaré una entrada a los cítricos, por sus especiales propiedades antitumorales.
*Todos los ingredientes utilizados proceden de la agricultura ecológica.
¿Las alcachofas son buenas para el hígado?
Sí. Las alcachofas son ricas en cinarina, un compuesto que estimula la función depurativa del hígado y la producción de bilis. Por eso son un alimento clásico para apoyar la detoxificación hepática dentro de una alimentación saludable.
¿Puedo tomar alcachofas durante la quimioterapia?
Sí, salvo indicación contraria de tu equipo. Son suaves, ricas en fibra e hierro —útil frente a la anemia frecuente en quimioterapia— y fáciles de digerir. Comenta cualquier duda con tu oncólogo.
¿Cómo se preparan las alcachofas para que no amarguen?
Quítales las hojas externas más duras, pártelas por la mitad y cocínalas con un chorro de limón: el ácido evita que se oxiden y suaviza su sabor. A fuego bajo quedan tiernas y nada amargas.