Coliflor al vapor con bechamel especiada de calabacín por Alejandra Gómez
Coliflor al vapor con una bechamel vegana de calabacín y leche de almendras, especiada con cúrcuma, jengibre y nuez moscada. Ligera, cremosa y sin lácteos.
- Preparación
- 10 min
- Cocción
- 15 min
- Total
- 25 min
- Raciones
- 2
- Dificultad
- Fácil
- Dieta
- Vegano · Sin gluten
10 min
15 min
2 personas
150 kcal
5 g
12 g
9 g
5 g
Valores estimados a partir de los ingredientes; pueden variar según las marcas y las cantidades.
Esta coliflor al vapor con bechamel especiada de calabacín es un plato ligero, cremoso y reconfortante, sin lácteos. La bechamel se hace con calabacín y leche de almendras, y se especia con cúrcuma, jengibre y nuez moscada. Una receta de Alejandra Gómez, perfecta para comer más verdura con gusto.
Ingredientes (para 2 personas)
- 1 coliflor pequeña
- 1/2 calabacín
- 1/2 cebolla
- Sal del Himalaya
- 1 cucharadita de cúrcuma
- Pimienta negra
- Jengibre en polvo
- Nuez moscada
- 100 ml de leche de almendras casera
- Agua filtrada
- Aceite de oliva virgen extra
Preparación
- Corta la coliflor en ramilletes y cuécela al vapor 10-15 minutos.
- Para la bechamel, pica la cebolla y rehógala en AOVE a fuego lento. Añade el calabacín pelado y en cuadraditos y cocina 2 minutos. Agrega sal y 1/4 de vaso de agua y cuece 10 minutos.
- Escurre la verdura (reserva el agua de cocción) e incorpora la leche de almendras. Bate hasta obtener una crema homogénea; si queda espesa, añade un poco del agua reservada.
- Especia la bechamel con nuez moscada, cúrcuma, jengibre en polvo y pimienta recién molida, probando para ajustar a tu gusto.
- Coloca la coliflor en un plato, vierte la bechamel por encima y decora con pimienta recién molida.
Por qué es un plato saludable
- La coliflor es una crucífera rica en glucosinolatos; al vapor conserva mejor sus propiedades.
- La bechamel vegana de calabacín y almendras sustituye a la nata y la harina, mucho más ligera y sin lácteos.
- La cúrcuma con pimienta y el jengibre suman su efecto antiinflamatorio.
¿Cómo consigo una bechamel vegana cremosa sin harina?
El secreto es el calabacín: al triturarlo cocido con la leche de almendras, aporta cuerpo y cremosidad sin necesidad de harina ni mantequilla. Ajusta la textura con el agua de cocción reservada y rectifica de sal y especias.
¿Es una buena receta durante el tratamiento?
Sí. Es suave, templada y fácil de tomar, ideal cuando hay poco apetito o molestias digestivas. El jengibre puede ayudar con las náuseas. Puedes enriquecerla con un poco más de AOVE o unas semillas para sumar calorías.
¿Puedo usar otra verdura para la bechamel?
Sí. La coliflor cocida, la calabaza o el puerro también dan bechameles vegetales cremosas. El calabacín es de los más neutros y ligeros; la calabaza aporta un punto dulce y color.